La candidatura de la que formaba parte Cati Riera ha obtenido 229 votos (43,29%) frente a los 300 votos (56,71%) que obtuvo la otra candidatura.

El Presidente del Pi, Toni Amengual y otros 5 miembros de la dirección entre los que se encontraba la ex-alcaldesa de Manacor Cati Riera, que ejercía como Secretaria de Formación, dimitieron de sus cargos el pasado 18 de julio.

Hacía poco más de un año, y más concretamente el 27 de junio del 2020, que esa misma dirección había sido elegida en otro Congreso Extraordinario tras la crisis que provocó el enfrentamiento entre Jaume Font y el hasta entonces secretario general del partido, Josep Melià, que acabó con la dimisión de Jaume Font como presidente del Pi en abril del año pasado.

El Pi ahora decidió convocar nuevamente otro Congreso Regional para elegir un nuevo presidente y una nueva dirección. Para estas elecciones se presentaron dos candidaturas:

-Una de las candidaturas, representante del llamado «sector melianista» estaba encabezada por Tolo Gili, alcalde de Artá, y en ella figuraban, entre otras personas, la alcaldesa de Porreras, Xisca Mora, y Jaume Monserrat, alcalde de Felanitx.

-La otra, representante del llamado «sector fontista» estaba encabezada por el ex-socialista ibizenco y presidente del Pi de Ibiza, Toni Roldán, y en ella figuraban también el alcalde de Sa Pobla, Llorenç Gelabert; la ex-alcaldesa de Manacor, Cati Riera;  el presidente de las juventudes de El Pi, Sebastià Salas y Pere Soler, líder del Pi en Inca y hermano del expresident del govern por el PP Cristòfol Soler.

Hoy se ha celebrado en el polideportivo de Campanet el Congreso Regional del Pi y la candidatura del «sector melianista» ha derrotado a la del «sector fontista» (en la que figuraba la manacorina Cati Riera) por un resultado de 300 votos contra 229. Es decir, un 56,71% frente a un 43,29%.

El Congreso celebrado el año pasado finalizaba con el recientemente dimitido como presidente, Toni Amengual, manifestando que estaba «muy satisfecho con el resultado» y dando por finalizada la crisis interna cuando afirmaba que «hay que mirar hacia adelante«. 

Poco más de un año después la realidad desmiente rotudamente sus palabras y el Pi continúa más dividido que nunca. Ahora sólo queda ver si los derrotados aceptan su derrota y si los ganadores integran a los vencidos. Ya sólo cabe esperar acontecimientos.

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