Se acabó la anomalía lingüística en la principal institución de las Islas Baleares. Ayer viernes, el Parlamento publicó el Boletín Oficial (BOPIB) n.º 124 en edición bilingüe, certificando que el castellano ha dejado de estar «prohibido» en la documentación oficial de la cámara.
Este hito histórico supone una victoria política sin paliativos para VOX, que ha conseguido desmantelar un rodillo catalanista que se prolongaba desde el año 1992.
Tras más de tres décadas de invisibilidad forzada de la lengua común, la formación cumple su palabra y devuelve la normalidad constitucional al corazón legislativo de Baleares.
El fin de una imposición que duraba décadas
Fue en 1992, bajo la presidencia de Cristòfol Soler, cuando se impuso el catalán como lengua única para leyes y decretos, una situación que los sucesivos gobiernos del bipartidismo consolidaron sin complejos.
VOX ha logrado revertir este escenario impulsando los acuerdos de la Mesa que hoy permiten que cualquier ciudadano pueda leer el boletín oficial en las dos lenguas de las islas.
Desde la formación dejan claro que no se trata solo de un cambio administrativo, sino de una victoria de la libertad frente a quienes querían expulsar el castellano de las instituciones.
Transparencia real y respeto a la ley
La recuperación del bilingüismo en el BOPIB garantiza el derecho de acceso a la información pública, algo que VOX considera fundamental para una transparencia real.
Con este paso, el Parlamento vuelve a reflejar la realidad que se vive en la calle, eliminando unas barreras lingüísticas que carecían de sentido en una comunidad bilingüe.
Toda la información parlamentaria estará disponible a partir de ahora de forma íntegra en ambos idiomas, marcando un antes y un después en la legislatura.

