Digital Manacor ha tenido conocimiento, en exclusiva, de un grave altercado ocurrido el pasado viernes por la tarde en pleno centro de Inca que obligó a desplegar un importante dispositivo de seguridad.
Hasta cinco vehículos patrulla de la Policía Local de Inca y de la Guardia Civil se personaron en el lugar tras recibir avisos de una pelea con cuchillos.
Según los testimonios directos y audios a los que ha tenido acceso este diario, cuatro marroquíes perseguían a un quinto por las inmediaciones de la zona comercial.
Inseguridad creciente en el municipio
La situación generó una gran alarma social en una zona de mucho tránsito, donde los testigos presenciaron escenas de tensión que han quedado reflejadas en las imágenes de los restos de sangre y el operativo policial captadas por este medio. Vídeo y fotografías que se pueden ver al final de esta noticia.
Este nuevo episodio de violencia se suma a una lista creciente de incidentes en Inca, donde los vecinos sienten que «llueve sobre mojado» ante la sensación de inseguridad constante en sus calles.
Versión oficial facilitada por la Guardia Civil
Digital Manacor se ha puesto en contacto con la Guardia Civil para recabar la información oficial al respecto y se describe la intervención inicial como un «aviso normal«.
Según explican desde la Benemérita, la patrulla localizó en la zona a un marroquí que presentaba «lesiones leves, aparentemente dos arañazos«, pese a la aparatosidad del despliegue policial.
Declaraciones del herido y contradicciones
En relación con el origen de las heridas, los agentes señalan que el propio marroquí «refería una agresión con un cuchillo«, aportando un testimonio de gravedad que contrastaría con las pesquisas posteriores.
Y es que, tras realizar las pertinentes averiguaciones en el lugar, la Benemérita apunta que «tras preguntar a los numerosos viandantes testigos» estos «no vieron nada ni de pelea ni de cuchillos».
El marroquí herido declinó la ayuda médica
A esta falta de colaboración de los posibles testigos se sumó la actitud del propio marroquí una vez que se activaron los protocolos de emergencia sanitaria.
De este modo, la propia Guardia Civil confirma que «cuando llegó la ambulancia no quiso ser atendido«, abandonando el lugar sin facilitar más datos sobre sus agresores ni interponer denuncia.
Momentos de tensión frente al bar Kiko
No obstante, este relato de normalidad oficial choca con la realidad descrita por los comerciantes y residentes de la zona, quienes vivieron momentos de gran nerviosismo.
Testigos presenciales aseguran que «delante del bar Kiko se produjo el enfrentamiento» y que la persecución hacia la víctima fue «violenta por las calles colindantes«.
Restos de sangre en los locales comerciales
La agresividad del choque fue tal que, según los testimonios recogidos, se llegaron a localizar restos de sangre en el interior de establecimientos cercanos al epicentro de la disputa.
Este hallazgo refuerza la tesis de los vecinos sobre la gravedad del incidente y contradice la percepción de un suceso menor o carente de violencia física real por parte de las autoridades.
Gran despliegue policial captado en vídeo
A pesar de la ambigüedad en los testimonios recabados por los agentes en un primer momento, la presencia de cinco coches patrulla de la Guardia Civil y de la Policía Local de Inca, captada por este diario, confirma la prioridad que se otorgó al aviso.
Los cuatro marroquís implicados en el altercado consiguieron dispersarse antes de ser identificados, aprovechando el conocimiento del entorno para huir por las calles del centro.
Digital Manacor publica, en rigurosa exclusiva, el vídeo con las imágenes que confirman la magnitud del operativo policial así como algunas fotografías con los restos de sangre que quedaron tras el enfrentamiento.




