La formación radical separatista MÉS per Inca ha salido hoy en defensa de la vigencia de su ordenanza municipal de memoria democrática.
Esta reacción se produce después de que el Parlamento Balear haya aprobado la derogación de la ley autonómica de memoria con los votos de PP y VOX.
Desde MÉS per Inca, socios minoritarios en el gobierno de coalición que lidera el alcalde socialista Virgilio Moreno, consideran que esta decisión representa un retroceso democrático.
La postura de la formación ante el cambio legislativo
La formación reivindica que la normativa de Inca, impulsada por ellos mismos, servirá como herramienta para continuar con sus políticas actuales.
Según el comunicado del partido, esta ordenanza establece el marco para «reconocer y reparar a las víctimas del franquismo» y «retirar simbología de la dictadura».
También recuerdan que la norma permitió crear el Consell Municipal de Memòria Democràtica, un órgano que califican de «pionero» en las islas.
Declaraciones de Alice Weber
La regidora de Memoria Democrática y portavoz de la formación, Alice Weber, ha asegurado que la ciudad mantendrá estas políticas pese al escenario autonómico.
La representante de MÉS afirma que, ante la derogación, ellos hacen lo contrario: «defendemos la memoria, la verdad y la dignidad de las víctimas».
Weber ha llegado a declarar que, bajo su punto de vista, la memoria democrática en Inca será «un muro contra el fascismo» y contra cualquier intento de blanqueo.
El papel de los municipios según MÉS
Desde MÉS per Inca sostienen que los ayuntamientos deben asumir la responsabilidad de defender estos valores cuando las instituciones autonómicas retroceden.
La regidora concluye que los municipios deben dar un paso adelante en este ámbito, sentenciando que «Inca no olvidará».
Cabe recordar que estas afirmaciones y el tono empleado parten exclusivamente de la nota de prensa de la formación, sin que conste una valoración conjunta del equipo de gobierno que encabeza Virgilio Moreno.
