El Ayuntamiento de Manacor ha sido testigo en la tarde de este miércoles de un auténtico vodevil político sin precedentes protagonizado por la delegación local de VOX.
El esperpento arrancó cuando este medio desveló ayer en exclusiva que VOX Manacor suspendía su «concentración por Ceuta» tras culpar falsamente al alcalde.
La formación lanzó un comunicado formal en sus redes desconvocando oficialmente la concentración del 2 de septiembre y animando a sus afiliados a desplazarse hasta Palma.
La invitación de Felanitx y la confusión de las bases
El desconcierto fue de tal calibre que a las 07:43 horas de hoy la propia cuenta oficial de VOX Felantix VOX respondía públicamente a esta cancelación: «En Felanitx seres bienvenidos».

Este cúmulo de despropósitos provocó una confusión total entre la ciudadanía, ya que oficialmente nadie convocaba el acto y una gran cantidad de vecinos optó por quedarse en su casa convencida de que se había suspendido.
A pesar del desbarajuste y de no haber ya convocatoria formal de ningún partido, varias decenas de ciudadanos —muchos de ellos sin vinculación alguna con la formación de Abascal— acudieron a la plaza consistorial portando banderas de España, bajo la atenta mirada de un amplio dispositivo de la Policía Nacional.

Esteban Sureda toma la palabra tras la espantada
La sorpresa monumental saltó cuando Esteban Sureda, coordinador y portavoz del grupo municipal de VOX Manacor, hizo acto de presencia en el lugar.
Lejos de mantener la desconvocatoria que él mismo había ordenado y defendido, Sureda no dudó en colocarse en el centro de la vía pública.
Con el puño en alto y una bandera nacional en la mano, el líder local de la formación se puso a arengar a los presentes y a dirigirles un discurso improvisado.
Fotos en redes para rematar la comedia
Para coronar el bochorno organizativo, el partido ha subido a las 20:37 horas una galería de fotografías a su perfil de Facebook presumiendo del acto.

Han pasado en cuestión de 24 horas de culpar falsamente al alcalde separatista Miquel Oliver de una prohibición inexistente y de desmovilizar a la ciudadanía, a colgar imágenes de algunos de sus afiliados/simpatizantes con banderas de España y de Mallorca fingiendo que todo transcurrió según lo previsto.
Una maniobra para apropiarse de una movilización ciudadana que ellos mismos habían desconvocado previamente, dejando en evidencia la nula coherencia de los dirigentes locales del partido.
