El Ayuntamiento de Inca ha aprobado en sesión plenaria una declaración institucional para expresar oficialmente el agradecimiento del municipio a la comunidad de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
El acuerdo coincide con el cierre de su presencia estable en la ciudad tras más de 130 años de labor ininterrumpida.
Con esta resolución, el consistorio deja constancia del reconocimiento a una orden que ha contribuido al desarrollo educativo, social, asistencial y religioso de la localidad desde finales del siglo XIX.
Una presencia histórica vinculada a la educación y el servicio social
Los orígenes de las Hermanas de la Caridad en Inca se remontan al año 1865, cuando la inquera Sor Catalina Jaume i Cantallops impulsó la creación de una comunidad en el antiguo convento de Sant Francesc.
Su labor continuada en la ciudad arrancó en 1893 y, desde 1915, han desarrollado su actividad desde el actual convento municipal.
A lo largo de este periodo, la comunidad ha dedicado su actividad a la enseñanza, la atención a personas mayores o enfermas y el acompañamiento a colectivos en situación de vulnerabilidad.
La declaración institucional del consistorio se suma a las muestras de afecto expresadas por la ciudadanía y manifiesta la disposición municipal para colaborar en los actos de despedida que se organicen.
