El Consell de Govern del Govern Balear ha aprobado la declaración del futuro Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Cala Millor como proyecto de especial interés estratégico. La medida busca agilizar los trámites para dar respuesta a la demanda formativa del Llevant de Mallorca.
La iniciativa persigue consolidar un servicio público esencial con alcance supramunicipal para reforzar el tejido productivo comarcal. La catalogación administrativa permitirá acelerar los plazos burocráticos para la licitación y ejecución de las futuras infraestructuras educativas.
El centro concentrará una oferta orientada de forma prioritaria hacia las actividades turísticas y el sector servicios complementario. La previsión contempla la impartición de ciclos de formación profesional básica, grado medio, grado superior y cursos formativos de especialización.
Diversificación de ramas técnicas y familias formativas
El complejo formativo incorporará enseñanzas de las ramas de administración y gestión, así como ciclos dedicados a la imagen personal. La planificación educativa sumará también especialidades técnicas vinculadas a la electricidad, la electrónica y las industrias agroalimentarias.
Las instalaciones darán cabida a estudios de mantenimiento, tecnologías energéticas y gestión hídrica para atender los sectores predominantes en la zona. Esta distribución académica pretende cubrir vacíos formativos históricos detectados entre los municipios de la comarca.
El proyecto facilitará la inserción laboral de los estudiantes locales sin necesidad de desplazamientos obligatorios hacia la capital balear. La concentración de estas disciplinas reforzará la capacitación profesional en actividades económicas estratégicas de la isla.
Búsqueda de solar adecuado y licitación técnica
De forma paralela a la declaración aprobada, el Instituto Balear de Infraestructuras y Servicios Educativos (IBISEC) avanza en las tareas previas. El organismo autonómico trabaja en la identificación del solar definitivo en Cala Millor para albergar el recinto escolar.
Los técnicos evalúan las necesidades espaciales mínimas para proyectar las aulas teóricas, talleres prácticos y áreas comunes requeridas por la normativa. Una vez asegurada la titularidad del terreno, se activará la redacción arquitectónica del edificio.
El futuro CIFP se integrará dentro del plan general de reordenación de la formación profesional en Mallorca. El centro aspira a erigirse en polo comarcal de cualificación técnica adaptado a las demandas reales de las empresas de la zona.
