Una mesa de quesos y frutos secos es una opción elegante y sencilla para compartir durante las fiestas de Navidad. Para conseguir una presentación atractiva y equilibrada, sigue estos pasos:
- Elige una buena variedad de quesos. Combina diferentes tipos para ofrecer contrastes de gusto y textura:
- Quesos blandos: brie, camembert o queso de cabra.
- Quesos curados o semicurados: manchego, comté o un buen queso catalán curado.
- Quesos azules: roquefort o gorgonzola, en pequeñas cantidades.
- Coloca los quesos en la mesa.
- Coloca los quesos separados entre ellos para evitar que se mezclen los aromas, sobre todo los más intensos.
- Ponlos en forma de círculo o zigzag, dejando espacios para los frutos secos y otros complementos.
- Combina colores y formas: piezas redondas, triangulares, rectangulares… esto hace la mesa más atractiva.
- Añade pequeñas etiquetas con el nombre del queso; es útil y da un toque elegante.
Cómo cortar cada tipo de queso
Quesos redondos (brie, camembert):
Córtalos en triángulos, como una tarta, así Así cada corte tiene una parte equilibrada de corteza e interior.
Quesos de cabra en cilindro:
Córtalos en rodajas de un dedo de grosor. Si son muy blandos, limpia el cuchillo entre corte y corte.
Quesos curados o semicurados:
Córtalos en cuñas finas o en dados pequeños. En los muy curados, mejor prendas pequeñas porque el sabor es intenso.
- Agregar frutos secos y complementos. Los frutos secos aportan crujiente y equilibran los sabores:
- Nueces, almendras tostadas, avellanas o pistachos.
- Frutos secos dulces como orejones, higos secos o dátiles.
- Puedes añadir miel, mermeladas, membrillo o uva para dar un toque dulce.
- Pan y acompañamientos
Sirve diferentes tipos de pan: pan rústico, tostaditas o crackers. Recuerda poner un cuchillo distinto para cada queso.
Consejo final
Saca los quesos de la nevera unos 30 minutos antes de servir para que expresen todo su sabor.