La crónica de sucesos de esta semana en Mallorca parece más el relato de una tierra sin ley que el día a día de un destino turístico que presume de seguridad y calidad de vida.
Solo en los últimos siete días, hemos asistido a un despliegue de criminalidad que los lectores de Digital Manacor han podido seguir al detalle en nuestra sección de Sucesos.
Esta preocupante deriva delictiva debería forzar una reacción inmediata de quienes tienen la obligación de protegernos y que parecen mirar hacia otro lado.
Una semana negra en nuestras calles
Desde la pelea a cuchillazos en Inca hasta el asalto a viviendas en Manacor por parte de un individuo que huyó por los tejados, el pánico se ha instalado en nuestros barrios.
No son casos aislados; es una invasión delictiva en toda regla, con bandas organizadas de argelinos desarticuladas y persecuciones suicidas por la Vía de Cintura.
¿Qué más tiene que pasar para que se ejecuten medidas drásticas? ¿A cuántas huidas en coches robados por Palma y Esporlas tenemos que sobrevivir antes de actuar?
El mercadeo de los separatistas con el Gobierno de Sánchez
La realidad es cruda: mientras nuestras policías se dejan la piel, el sistema les devuelve una impunidad judicial que resulta asombrosa y frustrante para el ciudadano.
Resulta indignante ver cómo los partidos nacionalistas y separatistas mercadean con la gobernabilidad del país para sostener al Gobierno «Frankenstein» de Pedro Sánchez.
Estos partidos parecen mucho más interesados en el dinero y los beneficios que pueden sacar de sus pactos que por la creciente violencia que ya desborda sus propias calles.
Obvian deliberadamente que sus barrios en Cataluña, el País Vasco o Galicia también sufren esta delincuencia, prefiriendo el rédito político a la protección de sus ciudadanos.
Exigimos seguridad y mano dura
La ceguera ante la realidad de la calle está convirtiendo nuestros pueblos en zonas de riesgo donde el delincuente campa a sus anchas porque el castigo es inexistente.
Como director de Digital Manacor, exijo que se recupere de inmediato el principio de autoridad: medidas contundentes y ni una sola alfombra roja más para quienes vienen a destruir nuestra convivencia.
La seguridad de nuestras familias no puede ser una moneda de cambio política. Es hora de que los responsables dejen de mercadear y empiecen a protegernos de verdad.
José Antonio Argiz Vázquez
Director Digital Manacor

