El Ayuntamiento de Son Servera, la Policía Local y el equipo de socorrismo de la empresa Marsave han llevado a cabo un simulacro de emergencia en la playa de Cala Bona.
El ejercicio se ha centrado en optimizar la atención a las personas usuarias del servicio de baño asistido en la zona accesible del litoral.
Durante la práctica se ha simulado la pérdida de conocimiento de un bañista a unos 30 metros de la orilla mientras utilizaba una silla anfibia, derivando en una parada cardiorrespiratoria.
Coordinación y maniobras de soporte vital inmediato
Los socorristas han realizado la extracción de la víctima, la valoración inicial, la activación del protocolo de emergencia y las maniobras de reanimación cardiopulmonar con uso de oxígeno y desfibrilador.
El ejercicio ha permitido evaluar la coordinación del equipo, recortar los tiempos de respuesta y reforzar la formación práctica ante eventuales emergencias reales.
El alcalde, Pep Servera Leno, que ha asistido a la jornada para supervisar el despliegue, ha destacado que estas prácticas resultan «fundamentales para comprobar la capacidad de respuesta de los profesionales y garantizar la seguridad de residentes y visitantes».
Compromiso con unas playas seguras y accesibles
Por su parte, el responsable del servicio, Joanell Pérez, ha valorado de forma muy positiva el trabajo conjunto con el consistorio para mantener la mejora continua del operativo.
Con estas actuaciones, el municipio continúa reforzando la preparación de sus equipos para ofrecer unas playas seguras, cardioprotegidas y totalmente accesibles para todos los usuarios.
