Miquel Oliver, el alcalde separatista del Ayuntamiento de Manacor, ha viajado este fin de semana a la localidad gerundense de Santa Coloma de Farners para participar en un acto político.
De hecho, a la vista de las imágenes, parece que el primer edil ya ha arrancado su precampaña electoral con este viaje a tierras catalanas para intentar dar el salto al Consell de Mallorca.
Oliver era consciente de que sus opciones de repetir en el municipio eran practicamente nulas tras ocho años de mandato y ahora busca foco mediático fuera de la isla, rodeado de sus afines ideológicos en Cataluña.

Las compañías habituales del separatismo
El alcalde presume en su Facebook de este viaje, donde vuelve a demostrar que siempre se ha codeado con el independentismo más radical y sectario.
En la fotografía de portada se puede comprobar, se exhibe muy sonriente junto al expresidente catalán Quim Torra, quien fuera condenado e inhabilitado por desobediencia y que posó para Digital Manacor en exclusiva en una visita a Manacor.
Junto a ellos se retrató el historiador Antoni Tugores, para quien la derecha local de PP y VOX, en un incomprensible consenso con MÉS-ERC, PSOE y AIPC aprobó iniciar el trámite para nombrarlo Hijo Predilecto.
El relato que transmite en sus redes sociales
En su perfil, Oliver relata el viaje con un texto que desde Digital Manacor hemos traducido al castellano, arrancando con una clamorosa contradicción.
«Hoy, 90 años después, Manacor ha vuelto a encontrarse con Daria y Mercè Buxadé Adroher», afirma textualmente el edil. Sin embargo, esto resulta un contrasentido evidente porque ambas mujeres estaban enterradas en el cementerio de Son Coletes en Manacor.
Incluso asegura que no ha sido una visita fácil porque representaba al pueblo donde les quitaron la vida y dice que solo podía hablar «desde la verdad, la vergüenza y la responsabilidad».

Un discurso oficial sobre el olvido y la memoria
En su escrito, Oliver reflexiona afirmando: «Sí que somos responsables de lo que hacemos hoy con aquella historia: si la escondemos, si la relativizamos o si somos capaces de mirarla de cara».
«Hoy he querido pedir perdón por lo que sufrieron, por tantos años de silencio y perdón a todas las personas represaliadas que durante demasiado tiempo fueron condenadas también al olvido», añade.
Finalmente, el relato del alcalde culmina con la frase: «Memoria, dignidad y reparación. Siempre». En definitiva, estas palabras grandilocuentes invitan a un profundo análisis sobre qué víctimas incluye realmente en esa reparación.

