Agentes de la Policía Nacional y técnicos del Govern balear han intervenido un edificio patera en el casco urbano de Manacor.
El operativo conjunto destapó una red clandestina de alquiler de camas en un inmueble donde vivían hacinadas hasta 30 personas.
La inspección localizó e identificó a nueve personas en el interior del recinto durante la entrada policial y técnica.
Camas en los pasillos y habitaciones con candado
Los funcionarios contabilizaron un total de 24 camas distribuidas de manera precaria por las diferentes dependencias de la finca.
Varios de estos colchones estaban colocados directamente en zonas de paso y pasillos, careciendo la vivienda incluso de un retrete.
Los ocupantes confirmaron que pagaban entre 100 y 200 euros mensuales por cama, hallándose además dos habitaciones cerradas con candado.

Silencio oficial sobre la nacionalidad y situación legal
La nota oficial remitida por la Policía Nacional oculta deliberadamente la procedencia y el estatus legal de los identificados.
Las autoridades evitan detallar si los residentes se encuentran en situación irregular en España, eludiendo vincular la intervención con el problema migratorio.
El comunicado tampoco desvela la identidad de los propietarios del inmueble ni de los intermediarios que cobran estos alquileres clandestinos, si es que los hubiése.
Expediente por infracción muy grave de hasta 90.000 euros
La Dirección General de Vivienda ha iniciado las diligencias previas para la apertura de un expediente sancionador contra los responsables.
La legislación autonómica califica la sobreocupación como una infracción muy grave castigada con multas que oscilan entre los 30.001 y los 90.000 euros.
El Govern recuerda a los vecinos la existencia de su canal de denuncias de inspección para alertar sobre irregularidades en materia habitacional.
