Cerca de la localidad de Manacor, se esconde uno de los misterios menos conocidos del patrimonio submarino de las Islas Baleares: un puente de piedra sumergido bajo la Cova Genovesa.
Descubierto en 1999 y posiblemente de origen medieval, este puente megalítico data según los expertos, entre los siglos XIII y XV, y según las hipótesis, podría haber formado parte de un acceso a un antiguo embarcadero o refugio natural dentro de la misma Cova Genovesa, utilizado por los pescadores o por los habitantes. Con el paso del tiempo, debió de ser destruido por algún fenómeno natural probablemente a causa de un terremoto submarino o una subsidencia del terreno.

Actualmente, el puente de piedra sólo es accesible por vía submarina, dentro de la cala donde se encuentra la Cova Genovesa ya sea en kayak o pequeña embarcación, y para visitar el puente hay que hacer una inmersión de pequeña dificultad justo en la entrada de la cueva y seguir un recorrido de unos 20 metros de profundidad, donde se llega a ver los arcos de piedra cubiertos de fauna marina, como esponjas, corales y pequeños crustáceos.
Hay empresas de turismo activo en la zona de Porto Cristo que ofrecen salidas guiadas de buceo a la cueva y al puente, especialmente durante los meses de verano, cuando las condiciones de visibilidad y temperatura son óptimas.
