Carme Gomila y Miquel Oliver en la imagen oficial del Ayuntamiento el día de su renunciaLa renuncia de Gomila evidencia la falta de previsión en el equipo de gobierno de Miquel Oliver

La política local suele camuflar bajo la palabra «coherencia» lo que, en realidad, son movimientos de conveniencia partidista.

La renuncia de Carme Gomila a su acta de concejala en el Ayuntamiento de Manacor es el ejemplo más reciente de esta gimnasia retórica que tanto aleja a los ciudadanos de las instituciones.

Un compromiso roto con el electorado

Cuando un candidato se presenta a unas listas electorales, firma un contrato moral y democrático con sus votantes por un periodo de cuatro años.

Al abandonar su acta en enero de 2026, cuando aún queda casi año y medio para las elecciones de mayo de 2027, Gomila no solo deja vacía una silla.

Traiciona la confianza de quienes depositaron su voto esperando que trabajara por Manacor durante toda la legislatura.

El respeto a las urnas no debería ser algo secundario que se abandona cuando surgen ofertas más tentadoras en la estructura de los partidos.

¿Siguiendo la senda de Miquel Oliver?

Los rumores en los pasillos del consistorio son intensos: Gomila podría estar allanando el camino para seguir los pasos de su alcalde, Miquel Oliver.

Buscar acomodo en las listas del Consell de Mallorca o del Parlament de las Islas Baleares parece ser la prioridad.

Resulta cínico afirmar que se deja la política municipal para centrarse en el partido si, a los pocos meses, se utiliza ese cargo para saltar a otra institución con mayor visibilidad y un sueldo más suculento.

Improvisación total en el equipo de gobierno

La guinda a esta falta de rigor la pone la propia comunicación oficial del consistorio.

En la nota de prensa emitida por el Ayuntamiento se afirma textualmente:

«Les properes setmanes es farà públic el nou organigrama de Govern amb què està fent feina l’equip de govern i que será efectiu a partir de la presa de possessió d’Antònia Pujades, que rellevarà Gomila al ple del proper mes de març».

(Traducción: «En las próximas semanas se hará público el nuevo organigrama de Gobierno con el que está trabajando el equipo de gobierno y que será efectivo a partir de la toma de posesión de Antònia Pujades, que relevará a Gomila en el pleno del próximo mes de marzo»).

Este anuncio fue la confesión de una improvisación total. Si la salida de Gomila hubiera sido realmente «ordenada», el organigrama debería haber estado cerrado en el mismo momento del anuncio.

Manacor asiste a la paradoja de ver al alcalde y a su regidora compartir sonrisas en las fotos oficiales mientras, de puertas para adentro, la gestión se sume en la incertidumbre por la falta de previsión de Miquel Oliver.

Como consecuencia de este desbarajuste, el municipio se enfrenta a un vacío de gestión de dos meses mientras el equipo de gobierno intenta encajar las piezas de un puzzle que no tenían previsto.

El PP de Manacor y la paradoja de los sueldos en Palma

Pero Gomila no es la única que mira hacia Palma. La hasta hace poco jefa del PP local, Maria Antònia Sansó, ha protagonizado una «patada hacia arriba» de manual.

Tras dejar su puesto como Directora Insular en el Consell, ha sido promocionada a Directora General del Govern con una nómina de 71.705,34 € anuales.

Resulta cínico que Sansó deje la presidencia del PP local alegando que su nuevo cargo le impide compaginar tareas —o quizás es que desde Palma la han «invitado» a dejar paso tras su ascenso—.

Esa supuesta falta de tiempo es una excusa que se desmorona al mirar a la número 2 de su propio partido. La secretaria general del PP, Magdalena García Perelló, mantiene dicho cargo y también su acta de regidora y su cargo en el Consell de Mallorca cobrando 38.660,14 € anuales.

O el cargo en Palma es una auténtica bicoca que permite calentar el asiento sin exigir dedicación real, o el discurso de la «incompatibilidad» de los populares no se sostiene.

Lo evidente es que Manacor se ha convertido en un simple trampolín para sus representantes, que solo ven el municipio como el impulso necesario para saltar a despachos más cómodos en Palma.


José Antonio Argiz Vázquez

Director de Digital Manacor

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