VOX en el Consell de Mallorca ha dado un paso determinante en su estrategia de «prioridad nacional» al condicionar las nuevas ayudas económicas de la institución.
La formación ha logrado que se exijan al menos cinco años de residencia legal en la isla para poder optar a las subvenciones destinadas a paliar el encarecimiento de los productos básicos.
El vicepresidente del Consell, Pedro Bestard, ha señalado que su partido es el único que defiende este límite ante lo que califica como una «avalancha migratoria».
Nueve millones de euros para combatir la subida de precios
La institución insular realizará una aportación extraordinaria de nueve millones de euros al IMAS para ayudar a los ciudadanos ante la inflación derivada de los conflictos en Oriente Medio.
Según apuntan desde el partido, esta medida pionera busca priorizar a los españoles en el acceso a los recursos públicos dentro de los márgenes que permite el actual marco jurídico.
«Hemos puesto 5 años porque hasta ahí es donde nos deja llegar la ley», ha manifestado Bestard, quien aboga por un cambio en las leyes nacionales para ampliar estas restricciones.
Revisión integral de todas las ayudas institucionales
La formación ha anunciado que no se detendrá en esta convocatoria y que revisará exhaustivamente todos los subsidios que otorga el Consell de Mallorca.
El objetivo de VOX es establecer el requisito de arraigo en todas las líneas de ayuda que sea posible para beneficiar específicamente a los ciudadanos nacionales.
Pedro Bestard asegura que, por primera vez, hay una fuerza política en el gobierno insular que vela por los intereses de «los nuestros» en el reparto de fondos públicos.
