La Jefatura Provincial de Tráfico y el Sector de Tráfico de la Guardia Civil de Baleares han incrementado la vigilancia en las aulas de exámenes teóricos para la obtención del permiso de conducción.
Durante los controles realizados a lo largo del pasado mes de mayo, las autoridades detectaron a cinco aspirantes utilizando dispositivos electrónicos de comunicación no autorizados.
Según informan los organismos públicos, los implicados empleaban los denominados «kits de espía» para intentar superar las pruebas de manera fraudulenta.
Funcionamiento de los dispositivos intervenidos
Los sistemas ocultos intervenidos por los agentes estaban diseñados específicamente para intentar eludir las inspecciones en las aulas de examen.
El método consistía en filmar y transmitir las preguntas de la prueba hacia el exterior para, posteriormente, recibir las respuestas correctas a través de pinganillos ocultos en el oído.
Las autoridades señalan que estas conductas afectan a la integridad de los procesos de evaluación y pueden repercutir negativamente en la seguridad vial de las carreteras.
Multas de 500 euros y prohibición de examinarse
Los cinco implicados detectados durante el mes de mayo han sido identificados y denunciados por una infracción calificada como muy grave en la Ley de Seguridad Vial.
La normativa estipula para este tipo de fraudes una sanción económica de 500 euros, además de la prohibición de presentarse a nuevas pruebas de conducción durante un plazo de seis meses.
Fraudes también en el ámbito profesional del transporte
La campaña de control no se ha limitado únicamente a los permisos de conducción ordinarios de la Dirección General de Tráfico.
La Guardia Civil, en colaboración con la Dirección General de Movilidad del Govern Balear, realiza inspecciones similares en las pruebas para el Certificado de Aptitud Profesional (CAP).
Estas actuaciones conjuntas en los exámenes teóricos para la conducción profesional de camiones y autobuses permitieron detectar recientemente a otros dos aspirantes usando tecnología no autorizada.
Las jefaturas han advertido que mantendrán el desarrollo de estos controles específicos para prevenir y erradicar este tipo de conductas en los centros de examen.
