El inicio del curso escolar en el municipio llega marcado por la evidente falta de planificación del Ajuntament de Manacor, que no ha logrado finalizar a tiempo las obras de la plaza de sa Torre antes de la vuelta al colegio de los escolares.
A escasas horas de que este jueves 10 de septiembre arranquen oficialmente las clases, el consistorio ha tenido que admitir que el proyecto se encuentra empantanado e incompleto y que los trabajos se alargarán, como mínimo, hasta el mes de noviembre.
No es solo que hayan desaprovechado todo el verano: las obras arrancaron en primavera y contaban con margen de sobra tras meses de retrasos acumulados.
Cinco meses de obras tras un polémico inicio marcado por las quejas
Cabe recordar que los trabajos comenzaron el pasado 21 de abril con una inversión pública de 579.218,08 euros, tal como informó Digital Manacor bajo el titular «Manacor inicia la reforma de Sa Torre entre quejas de los vecinos por «engaño»».
Aquella actuación ya nació rodeada de una fuerte controversia vecinal por el drástico «tijeretazo» a los símbolos identitarios de la plaza, reduciendo la histórica Rosa dels Vents de 13 a 6 metros y menguando también el escudo municipal entre duras críticas de autoritarismo hacia el consistorio.
Casi cinco meses después de aquel accidentado arranque, la comunidad educativa del CEIP Sa Torre y la escoleta infantil tendrán que convivir a diario con una plaza a medio gas y rodeada de parches provisionales.
Parches provisionales para tapar la falta de planificación
Como muestra de esta falta de previsión en los plazos, el ayuntamiento mantendrá cerrado al tráfico el carrer Menorca y seguirá utilizando un patio provisional habilitado al final de esta misma vía mientras duren las faenas pendientes.
Por su parte, el carrer Rosselló se abrirá exclusivamente al paso de peatones para intentar facilitar los accesos a pie al centro educativo ante el bloqueo parcial del entorno.
El consistorio alega ahora haber coordinado las actuaciones pendientes con la constructora y la dirección facultativa para reducir molestias, cuando la realidad material es que el espacio no ha llegado terminado a la fecha clave de la vuelta a las aulas.
Una plaza sin columpios y a la espera de plantar árboles
Entre los elementos básicos que quedan por ejecutar destacan la instalación de los juegos infantiles, la propia rosa dels vents y los listones de madera definitivos para dotar de sombra a las pérgolas.
Respecto a la zona infantil, el ayuntamiento excusa la demora argumentando que primero deben sembrarse los árboles a finales de octubre por razones meteorológicas, tras lo cual se colocará el pavimento de caucho y los columpios.
Para suplir esta carencia a las puertas de las clases, se ha optado por improvisar lonas transpirables temporales en las pérgolas para generar algo de sombra y un suelo provisional sobre la zona de la rosa dels vents.
La justificación municipal y el malestar vecinal
La delegada de Urbanismo, Núria Hinojosa, ha defendido la gestión sosteniendo que «con la voluntad de minimizar las molestias a la comunidad educativa y concentrar las actuaciones pendientes en un único periodo, se ha planificado completar el resto de faenas coincidiendo con este calendario de plantación».
El consistorio ha cerrado su comunicado pidiendo comprensión y colaboración a las familias afectadas por unos trabajos de casi 580.000 euros que arrancaron con malestar vecinal y que prometen alargarse, si no surgen nuevos tropiezos, hasta el mes de noviembre.
