Agentes de la Policía Nacional en Manacor han arrestado a un tercer individuo por su presunta implicación en el incendio intencionado de una vivienda rústica a las afueras de la ciudad.
La detención fue practicada ayer lunes por efectivos de la Brigada Local de Policía Judicial en el marco de una investigación que continúa abierta para localizar al resto de sospechosos.
Las pesquisas policiales apuntan a un ajuste de cuentas como desencadenante del violento asalto contra los moradores del inmueble.
El doble rasero del gabinete policial con la nacionalidad
En el comunicado remitido por el gabinete de prensa se especifica con total claridad el origen español de los detenidos.
Sin embargo, cuando los delincuentes son extranjeros, censuran y ocultan de forma deliberada su procedencia para que no trascienda a la opinión pública.
Este evidente doble rasero confirma lo que ya denunciamos el pasado 7 de junio en el editorial «La Policía Nacional oculta la verdad: un retroceso incomprensible»: hasta hace poco siempre se facilitaba la nacionalidad de los arrestados, pero ahora han impuesto una censura selectiva que solo aplican si los autores no son nacionales.
Asalto nocturno con pistola y amenazas de muerte
Los hechos arrancaron la madrugada del martes de la semana pasada cuando una decena de individuos se personó en una vivienda aislada para reclamar una supuesta deuda pendiente.
Los asaltantes encañonaron a las víctimas con un arma de fuego mientras proferían graves amenazas de muerte contra ellas.
Atemorizados ante la agresividad de los malhechores, los residentes lograron huir a la carrera de la casa y permanecieron ocultos entre la maleza de los alrededores.
Cuatro focos para atrapar a los moradores y llamada intimidatoria
Aprovechando la huida, los agresores prendieron fuego a la vivienda provocando hasta cuatro focos distintos, situando dos de ellos en los accesos para bloquear la salida.
Durante la intervención de los bomberos y la Policía Local para extinguir las llamas, una de las víctimas recibió una llamada intimidatoria de uno de los agresores.
«Muertos de hambre, os vamos a matar, ya os hemos dejado sin casa», espetó el atacante, citándoles en un punto del pueblo para saldar la deuda.
Agresión a los agentes y causas pendientes
Poco después del siniestro fueron interceptados los dos primeros autores, acusados de delitos de incendio con peligro para la vida y amenazas graves.
Uno de ellos provocó importantes destrozos en los calabozos de la comisaría de Manacor y arremetió con violencia contra los funcionarios policiales.
Con la detención del tercer autor ayer lunes, la Policía Judicial prosigue las diligencias para identificar al resto de jóvenes que irrumpieron armados en la finca.
