Mano sosteniendo una tarjeta con el montaje satírico Més Gallinassa per Manacor y la cara de Miquel Oliver en un galloMontaje satírico remitido junto a la denuncia anónima sobre el gallinero de Majorica

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Manacor, con alcalde Miquel Oliver a la cabeza, vuelve a estar en el punto de mira por el estado de abandono e insalubridad del solar municipal de las antiguas Perlas Majorica.

A la redacción de este diario ha llegado una carta anónima que denuncia sin tapujos la degradación de este céntrico espacio convertido en gallinero y colonia felina.

Por su indudable interés público y vecinal, reproducimos a continuación el escrito de forma totalmente íntegra y textual:

MÉS GALLINASSA PER MANACOR: Esta es la tarjeta de presentación de la que podrá presumir Miquel Oliver cuando dé el salto al Consell.

Las Perlas Majorica: quién te ha visto y quién te ve.

Durante décadas, las Perlas Majorica fueron un símbolo del orgullo y de la historia perlera de Manacor. Hoy, en cambio, el solar de titularidad municipal donde se encuentra el chalet en ruinas de Pedro Riche, director de las antiguas Perlas Majorica, ofrece una imagen dantesca de degradación, reducido a un gallinero y a una colonia felina de lo más cochambrosa.

En lugar de rehabilitar este inmueble y darle un uso público en beneficio de los manacorins, el alcalde Miquel Oliver ha permitido durante dos legislaturas que el espacio se convierta en un insalubre y pestilente gallinero en pleno centro de la ciudad, al que posteriormente se añadió una colonia felina, en un entorno sobre el que el propio Ayuntamiento ha advertido de un elevado riesgo de gripe aviar.

El resultado es un espacio público degradado, con animales, excrementos, desperdicios y malos olores, y una situación que lleva años enquistada.

Todo ello, además, en un lugar donde el propio Ayuntamiento ha colocado un aviso relacionado con el riesgo epidemiológico y la gripe aviar. Una contradicción difícil de entender: ¿cómo puede una Administración advertir expresamente de un riesgo sanitario y, al mismo tiempo, permitir que durante años persistan otros problemas de suciedad, olores y presencia de animales en el mismo entorno?

La situación, además, no se limita exclusivamente a este solar. El problema se ha extendido a otros solares de la zona y los animales campan por las calles, afectando también a la seguridad vial.

Gatos y aves sueltas en el patio terroso detrás de una cancela metálica verde en Majorica
Animales y suciedad en el recinto cerrado tras la verja metálica

OTRO VERANO MÁS ENTRE GALLINASSA Y EXCREMENTOS

Un verano más, cortesía del alcalde Oliver, los vecinos hemos vuelto a soportar los olores putrefactos de la gallinassa, mezclados con los excrementos de los gatos, en el conocido gallinero-colonia felina que se ha mantenido durante su mandato para contentar a los animalistas.

Los olores a excrementos y gallinassa se han vuelto a meter por las ventanas de los vecinos, especialmente durante las tórridas noches de verano.

La gran cantidad de animales, sus cantos a deshoras, las defecaciones y los desperdicios de comida que se depositan para alimentarlos han convertido este espacio en un foco de suciedad y malos olores que lleva años sin solucionarse.

Y la situación, lejos de mejorar, se ha agravado desde que el propio Ayuntamiento permitió añadir una colonia felina a un lugar que ya presentaba problemas.

Una situación que ha sido denunciada públicamente en multitud de ocasiones y que, pese a todo, continúa sin resolverse.

Plagas y salubridad: la acumulación de pienso, heces y residuos orgánicos puede atraer roedores e insectos y generar problemas de higiene y salubridad.

Estamos hablando, en definitiva, de salubridad pública.

Por eso resulta especialmente preocupante que, existiendo advertencias municipales relacionadas con riesgos epidemiológicos, la situación denunciada por los vecinos continúe sin una solución definitiva.

Porque una cosa es defender el bienestar animal y otra muy distinta permitir que esa política termine generando suciedad, malos olores o problemas de salubridad que afectan a los vecinos.

Lo verdaderamente preocupante es que, siendo una situación conocida y habiéndose adoptado medidas parciales, el problema siga sin quedar definitivamente resuelto.

Desde aquí resulta incomprensible que la oposición no haya exigido una respuesta política más contundente a Miquel Oliver ante un problema que los vecinos llevan años denunciando y que continúa sin quedar definitivamente resuelto.

Collage fotográfico con un cartel del Ayuntamiento de Manacor sobre la retirada de aves y escenas de animales en el solar
Cartelería municipal informativa y escenas del estado del solar remitidas por los denunciantes

«EL AVISO DE RIESGO EPIDEMIOLÓGICO»

En el propio aviso del Ayuntamiento consta expresamente la existencia de un «elevado riesgo de GRIPE AVIAR» y que las medidas se adoptan «por motivos de salud pública». Esto demuestra que el riesgo relacionado con las aves es conocido por la Administración municipal y que se han adoptado determinadas medidas para hacerle frente. Pero también plantea una pregunta evidente: ¿han sido suficientes esas medidas para solucionar definitivamente el problema que los vecinos llevan años denunciando?

Señores de MÉS, su turno ha terminado.

Después de dos legislaturas, sus promesas y carteles anunciando que iban a retirar el gallinero ya no convencen a nadie. Han tenido tiempo más que suficiente para hacerlo y no lo han hecho.

A estas alturas, ya no se espera nada de ustedes: ni de quienes se van ni de quienes vengan después.

Su gestión ha quedado suficientemente expuesta ante los ciudadanos y los problemas acumulados durante estos años hablan por sí solos.

Las políticas de bienestar animal no pueden aplicarse de manera que terminen perjudicando la salubridad y la calidad de vida de los vecinos. Mantener una ciudad limpia y garantizar unas condiciones adecuadas de higiene y salubridad no debería ser una cuestión ideológica, sino una obligación básica de cualquier gobierno municipal desde el primer dia.

Por eso, antes de pensar en dar el salto al Consell, quizá sería conveniente resolver los problemas que todavía tiene pendientes en Manacor.

MANACOR HACE TIEMPO QUE APESTA A GALLINASSA

Y no me refiero a la gallinassa que desprende malos olores durante unos pocos días al año y que el concejal de turno, Sebastià Llodrà, sale en tromba a denunciar públicamente mientras, desde su propia formación, se ha permitido que el problema del gallinero de las Majorica se prolongue durante dos legislaturas.

Resulta irrisorio que se ponga el grito en el cielo por una molestia puntual mientras se permite que durante años persista una situación permanente de suciedad e insalubridad en un solar de titularidad municipal.

Eso sí que es hipocresía política: una doble vara de medir que los vecinos también ven.

La gestión realizada durante estos años ha dejado problemas demasiado evidentes como para esconderlos detrás de propaganda, discursos o consignas. Antes de presumir de gestión en otros lugares, hay que poder explicar qué se ha hecho con los problemas que se dejan atrás.

Señores de MÉS, su andadura política habla por sí misma y serán los ciudadanos quienes valoren su gestión. Pero la falta de una solución definitiva a determinados problemas de la ciudad también ha quedado patente durante estos años.

La permisividad con la que, según denuncian los vecinos, se ha mantenido esta situación durante todo el mandato dice mucho de la gestión de un problema que afecta directamente a quienes viven en esta zona y a las condiciones de higiene y salubridad de la ciudad.

La podredumbre, la insalubridad y el colapso circulatorio por culpa de su rotondita son dos de los grandes pilares de la gestión del alcalde Miquel Oliver en el barrio de las Majorica; todo un logro del que podrá presumir cuando dé el salto al Consell.

MENUDA TARJETA DE PRESENTACIÓN.

Manacor no puede convertirse en un pueblo insalubre por causa de unos pocos. Las Perlas Majorica merecen algo bastante mejor que convertirse en el símbolo de una gestión municipal marcada por la suciedad, los malos olores, el abandono y la falta de soluciones.

Quién te ha visto y quién te ve, Majorica.

Y, mientras tanto:

MÉS GALLINASSA PER MANACOR.

Anónimo.

Deja una respuesta