El Consell de Mallorca ha comenzado hoy las esperadas obras de construcción del nuevo puente de la variante de Sant Llorenç des Cardassar.
Esta infraestructura es la pieza clave para aumentar la capacidad de drenaje del torrente de Ses Planes y evitar que se repitan catástrofes como la de octubre de 2018.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 3,5 millones de euros y un plazo de ejecución de diez meses para garantizar la seguridad definitiva de los vecinos.
Un diseño para multiplicar la seguridad por dos
El nuevo puente sustituirá el actual terraplén por una estructura de vigas de 12 metros de luz que permitirá un paso de agua mucho más fluido.
- La sección hidráulica del torrente bajo la carretera dará un salto espectacular.
- Pasará de los 35 metros actuales a un total de 85 metros de ancho.
- Esta ampliación radical de la capacidad de desagüe es la solución técnica para evitar que la carretera actúe como un dique.
Prioridad absoluta para el Llevant
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha destacado que esta obra era una prioridad para saldar la deuda histórica con el municipio.
Por su parte, el conseller de Territorio, Movilidad e Infraestructuras, Fernando Rubio, ha señalado que los trabajos se han planificado para no cortar el tráfico.
La obra se ejecutará en dos fases: primero se habilitará un desvío provisional y después se procederá a la demolición y construcción del nuevo puente.
Resiliencia frente a fenómenos extremos
Además de la estructura, el proyecto incluye la adecuación del cauce del torrente tanto aguas arriba como aguas abajo de la infraestructura.
Esta actuación forma parte de un plan de choque integral para mejorar la red viaria frente a los riesgos meteorológicos del futuro.
Con el inicio de estos trabajos, Sant Llorenç inicia la cuenta atrás para contar con una protección real y efectiva ante el riesgo de riadas.
