Marcas viales blancas que eliminan plazas de aparcamiento en FartaritxEl trazado de las nuevas marcas viales sacrifica un espacio vital

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Manacor (MÉS-ERC, PSOE y AIPC) se enfrenta a la rebelión de Fartaritx tras destaparse el escándalo de Sa Cabana (lee la primera parte de la exclusiva: «¿Despilfarro en el Ayto. de Manacor? El caos de Sa Cabana indigna a los vecinos»).

Fue el pasado lunes cuando un grupo de vecinos afectados contactó desesperadamente con Digital Manacor al ver a los operarios trazando la nueva señalización en la vía.

Al observar en directo el diseño de las nuevas marcas viales, los residentes comprobaron con estupor la pérdida de un número importante de sus aparcamientos.

La sangría de la nueva señalización

Los testimonios de los afectados destapan una sangría de espacio útil originada por decisiones técnicas completamente incomprensibles.

En un solo tramo de la vía, donde antes aparcaban cómodamente cuatro vehículos, el nuevo trazado ha dejado el espacio reducido a la mitad.

«En la parte de la derecha, de más de media calle hacia abajo, aquí podían haber aparcado 20 coches, hay tres plazas de aparcamiento ahora. Tres. Tres. Y están contentos… ¡vaya panda de inútiles!», sentencia literalmente un vecino afectado.

Dos plazas sacrificadas por cada vado

El absurdo técnico de esta nueva señalización se ceba especialmente con las entradas de los garajes de los residentes del barrio.

Al llegar a cada vado, el diseño municipal opta por sacrificar una plaza a la izquierda y otra a la derecha de forma totalmente innecesaria.

Esta decisión recorta drásticamente el espacio útil, obligando a las familias a buscar sitio para sus vehículos en las calles colindantes ya saturadas.

Aparcar marcha atrás: la excusa europea

Por si fuera poco el drástico recorte de plazas, el nuevo diseño vial pretende obligar a los vecinos a estacionar sus vehículos marcha atrás.

Esta medida parece ser la última moda impuesta por el equipo de gobierno, que ya ha aplicado este sistema en un par de calles del municipio.

Fuentes no oficiales del Ayuntamiento justifican la decisión alegando que «así se hace en Europa» y aseguran que de esta forma las plazas resultan más anchas para los coches y son «más seguras».

Auditoría para un derroche

Los vecinos denotan una falta total de empatía, ya que se enteraron de la reducción de este espacio público al ver las máquinas de pintura el pasado lunes.

«Que vengan a vivir aquí los que diseñan esto», claman los residentes ante un problema logístico diario generado por su propio consistorio.

Fartaritx exige ahora una auditoría transparente para saber quién paga el sobrecoste tras rehacer la misma obra tres veces con dinero público.

La paciencia del barrio se ha agotado, pero la caja de los truenos de Sa Cabana no ha hecho más que abrirse. Dada la avalancha de testimonios y el descontento generalizado, Digital Manacor seguirá desgranando este despropósito urbanístico en una inminente tercera parte.

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