El pleno del Consell de Mallorca aprobó ayer jueves de forma definitiva la protección máxima de las Rondalles Mallorquines.
Con esta declaración oficial, la institución insular otorga el mayor blindaje jurídico a la obra del insigne manacorí Antoni Maria Alcover.
La medida reconoce el valor incalculable de los relatos que Alcover salvó del olvido, asegurando que esta herencia única no se pierda nunca.
Este legado queda ahora protegido para las futuras generaciones tras el respaldo unánime de todos los grupos políticos de la isla.
Un tesoro que llegará a las escuelas
Este acuerdo subraya el papel de las rondalles como un pilar fundamental de la identidad mallorquina y de nuestra lengua.
El plan de protección incluye además medidas específicas para fomentar el estudio de estos relatos en los colegios de Mallorca.
El objetivo es que este tesoro nacido de la tradición oral siga presente en la vida cultural y no desaparezca con el paso del tiempo.
Tras esta resolución, el Consell garantiza que las historias recopiladas por el manacorí cuenten con todo el respaldo institucional para su difusión.
