La Federación Socialista de Mallorca ha intensificado su ofensiva política tras la Asamblea de Alcaldes celebrada ayer, en la que todas sus mociones fueron rechazadas, solicitando ahora la reprovación de Maria Pons, alcaldesa de Santanyí.
Esta iniciativa llega apenas un día después de que el PSOE de Mallorca sufriera un revés institucional al ver cómo sus propuestas quedaban desestimadas, una tras otra, y ahora tratan de sacar rédito político intentando hacer ver que fueron ofendidos gravemente.
Como ya informamos ayer en nuestra noticia «Los alcaldes socialistas de Mallorca priorizan defender a los inmigrantes«, los socialistas siguen instalados en una agenda que no representa la realidad ni las preocupaciones de la población, alejándose del sentir mayoritario de los ciudadanos.
La secretaria general, Amanda Fernández, al frente de la polémica
La manacorina Amanda Fernández, secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca, ha sido la encargada de liderar este ataque, tildando de inadmisible el lenguaje utilizado en un órgano de representación municipal.
Fernández ha criticado duramente a Llorenç Galmés, presidente del Consell de Mallorca, exigiendo que actúe contra la alcaldesa de Santanyí por haber dicho «te regalaré una patera» a Marga Fullana, alcaldesa de Algaida.
Desde la formación socialista califican el episodio como una falta de respeto institucional grave, insistiendo en que el debate debe basarse en la responsabilidad, una postura que Fernández abanderada en su cruzada política actual centrada, fundamentalmente, en la defensa de la inmigración.
Moción de reprobación contra la alcaldesa
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Santanyí, Tino Davia, ha confirmado que registrarán una moción de reprobación formal ante el próximo pleno de la corporación.
Davia considera que las palabras de la alcaldesa no representan a los vecinos del municipio y, por tanto, le brindan la oportunidad de presentar disculpas y rectificar su postura.
Mientras tanto, Marga Fullana ha reafirmado que su objetivo es aplicar criterios técnicos y humanos para tratar la vulnerabilidad social, sin convertir la pobreza en una guerra entre vecinos.
