Una cesta de mimbre repleta de huevos frescos camperos sobre paja con gallinas blancas y marrones pastando libres al fondo en un campo verdeAvícola Son Perot recalca que su proyecto de Son Brau apuesta por el bienestar animal con gallinas camperas y criadas en el suelo libres de jaulas

La empresa Avícola Son Perot SA ha salido al paso tras las recientes iniciativas y debates generados en el Ayuntamiento de Manacor en relación a las instalaciones de ganadería intensiva en el término municipal.

Con el fin de ofrecer a los lectores de Digital Manacor un acceso directo y transparente a la postura oficial de la compañía, compartimos a continuación el comunicado de prensa íntegro en formato PDF antes de desgranar los detalles:

La entidad ha querido recordar que el proyecto presentado para la finca de Son Brau «está en tramitación, y sometido obligatoriamente a los procedimientos administrativos y a los informes técnicos que establece la legislación».

Desde la compañía sostienen de forma tajante que, en un estado de derecho, «las leyes y los informes técnicos y jurídicos son los que deben fundamentar cualquier decisión» en materia urbanística y ambiental.

Defensa de un modelo sin jaulas y adaptado a Europa

Según apunta la firma agroalimentaria, la viabilidad de la futura planta de Manacor «dependerá exclusivamente del cumplimiento de los requisitos legales» y del veredicto de los diferentes organismos competentes.

La firma detalla en su nota que las instalaciones proyectadas en Son Brau responden a los «nuevos modelos de producción impulsados por la normativa europea» al tratarse de «una explotación de gallinas criadas en el suelo y camperas«.

Aseguran desde la dirección que el diseño descarta por completo los «sistemas de jaulas» y que cuenta con «una clara orientación hacia la mejora del bienestar animal» y la optimización de los recursos naturales.

Garantías ambientales y control de emisiones

Frente a las acusaciones de contaminación vertidas en el pleno, la empresa afirma que sus centros operan bajo «un sistema permanente de controles, inspecciones y auditorías» de carácter europeo, estatal y autonómico.

La sociedad mercantil sostiene que «la futura planta respetará las distancias mínimas establecidas por la normativa respecto de los núcleos habitados» para favorecer la convivencia con el entorno rústico.

En su comunicado, la propiedad destaca que el complejo incorporará sistemas específicos para «minimizar las emisiones, prevenir cualquier afectación sobre el suelo, el agua y el aire y reducir los posibles olores».

El aumento de la demanda de huevos y el factor turístico

En su escrito, la propiedad sale al paso de quienes asocian el aumento de la actividad avícola únicamente al sector de servicios, tildando de simplificación esa lectura.

La mercantil defiende que «el consumo de huevos ha experimentado un aumento sostenido a escala internacional durante los últimos años, impulsado por los cambios en los hábitos alimentarios y por la creciente valoración de este alimento por su elevado valor nutricional«.

Aportando cifras estatales, la dirección destaca que «en España, por ejemplo, el consumo aumentó un 2,8% en 2025 respecto del año anterior«.

Un sector desvinculado del crecimiento del turismo de masas

Bajo esta premisa, la entidad resalta que «vincular la evolución del sector exclusivamente al crecimiento del turismo no refleja la realidad del mercado ni de los factores que explican el aumento de la demanda«.

Otro de los pilares de la defensa de la compañía radica en el impacto que tendría frenar sus inversiones en la economía local mallorquina.

Los responsables de la productora advierten de que «las explotaciones de la empresa generan numerosos puestos de trabajo directos e indirectos, sostienen la actividad de proveedores, transportistas, empresas de servicios, veterinarios, distribuidores y otros profesionales«.

Advertencia sobre el empleo en el tejido empresarial

Aseguran tajantemente que «cualquier decisión que afecte a la continuidad de estas explotaciones tendría un impacto directo sobre el empleo, el tejido empresarial y la economía de Mallorca«.

En materia de sostenibilidad, la firma reivindica el origen local de sus huevos para contrarrestar las críticas ambientales vertidas sobre la implantación de estas granjas.

La nota del grupo empresarial recalca que «los huevos producidos por Avícola Son Perot son mallorquines» y los define como «un producto de kilómetro cero que llega fresco a los consumidores, reduce las emisiones derivadas del transporte«.

El valor de la proximidad y la soberanía de Baleares

Sostienen asimismo que este producto fresco de proximidad «contribuye a la soberanía de las Islas Baleares».

Por todo ello, la empresa concluye avisando de que «una reducción de la producción local implicaría, inevitablemente, una mayor dependencia de huevos procedentes de otros territorios, con un incremento del transporte, de la huella de carbono y de la dependencia exterior«.

Este último panorama, según los responsables de Avícola Son Perot, resulta un escenario «difícilmente compatible con los objetivos de sostenibilidad y de soporte a la producción de proximidad«.

Resiliencia alimentaria y defensa de la ganadería moderna

La compañía defiende finalmente que «preservar la producción local no es solo proteger una actividad económica, sino también garantizar la capacidad de las Islas Baleares de producir una parte de los alimentos que consumen«.

Aseguran que es fundamental asegurar este abastecimiento propio de proximidad «reduciendo la dependencia exterior y reforzando su resiliencia alimentaria«.

Sostienen de este modo que «la protección del territorio y el desarrollo de una ganadería moderna no son objetivos incompatibles» a nivel insular.

El futuro del sector basado en la objetividad y la legalidad

Desde la firma se concluye que «solo una actividad agraria profesional, sometida a estrictos controles públicos, capaz de invertir en tecnología, en bioseguridad, en eficiencia ambiental y en bienestar animal, puede garantizar la preservación del sector«.

Por ello, concluyen pidiendo que el futuro del sector agroalimentario de Mallorca se fundamente en «datos objetivos, criterios científicos y el cumplimiento de la legalidad, evitando simplificaciones«.

Por su parte, la empresa ha finalizado indicando que, dada la fase en la que se encuentra el expediente técnico definitivo, la empresa no tiene previsto realizar más declaraciones.

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