Grupo de jóvenes portando banderas esteladas y la pancarta Foc al turisme en Palma.Cabecera con simbología separatista y pancarta "Foc al turisme" en la marcha contra el turismo en Palma. / Foto: Recuperar Balears

La manifestación contra el turismo celebrada este domingo en Palma reunió a entre 20.000 y 25.000 personas según la Policía Nacional y la Policía Local, cifra que los colectivos convocantes elevaron de forma desmedida hasta los 70.000 asistentes.

El recorrido concluyó con graves altercados e incidentes en Dalt Murada y el Parc de la Mar, donde grupos de radicales separatistas y sectores de la extrema izquierda desafiaron las órdenes de los agentes, obligando a las fuerzas de seguridad a efectuar cargas para restablecer el orden.

Ofensiva de MÉS, ERC y PSOE contra las fuerzas de seguridad

Tras los disturbios, los partidos de la izquierda salieron en tromba a justificar los altercados y atacar la actuación policial.

Dirigentes de ERC como Oriol Junqueras y Gabriel Rufián (que forman parte del gobierno Frankestein de Pedro Sánchez), junto a representantes de MÉS per Mallorca (cuyo diputado en el Congreso de los Diputados da su apoyo también al Gobierno Frankestein de Pedro Sánchez y el PSOE de Pedro Sánchez, han exigido la dimisión del delegado del Gobierno (nombrado por el gobierno socialista de Pedro Sánchez) e investigaciones a los agentes.

Fuentes de los cuerpos de seguridad insisten en que un núcleo de manifestantes acudió con la clara intención de reventar la marcha y provocar la confrontación directa, mientras la izquierda utiliza el incidente para alimentar su relato político.

Pancarta amarilla de la Assemblea Sobiranista de Mallorca contra el PP, VOX y PSOE
Bloque de la Assemblea Sobiranista desplegando pancartas y banderas separatistas durante la manifestación contra el turismo. / Foto: Recuperar Balears

La hipocresía del anterior gobierno de izquierda y la cifra de plazas

La protesta pone de manifiesto la contradicción de formaciones que impulsan movilizaciones contra la saturación tras haber gobernado el Govern Balear durante ocho años. Bajo el mandato del autodenominado «Pacte de Progrés» (PSOE, MÉS y Podemos), se crearon 115.262 nuevas plazas turísticas y se disparó en cerca de 90.000 la oferta de alquiler vacacional.

Tal y como se analizaba en la editorial de Digital Manacor de ayer, la campaña contra el sector turístico busca crear un chivo expiatorio para desviar la atención sobre las verdaderas causas del colapso insular.

Vista panorámica de la multitud en Dalt Murada con círculos rojos marcando banderas esteladas
Presencia de enseñas separatistas entre la multitud congregada en Palma. / Foto: Recuperar Balears

El colapso demográfico como causa real de la presión insular

Frente a la criminalización del turismo, los datos oficiales revelan que el problema de fondo radica en el crecimiento poblacional descontrolado. Desde 1970, la población residente en Baleares ha aumentado un 122 %, pasando de 558.000 habitantes a rozar los 1,26 millones actuales.

Las proyecciones prevén la llegada de otros 200.000 residentes hasta 2041, una presión demográfica que satura la sanidad, la educación, las carreteras y el acceso a la vivienda, mientras la izquierda intenta señalar al turismo que sostiene la economía balear.

Manifestante joven gritando acaloradamente ante la línea de la Policía Nacional
Actitud desafiante de manifestantes frente a las fuerzas de seguridad. / Foto: Última Hora
oven con gafas increpando a escasa distancia a un agente antidisturbios
Momentos de crispación previos a las cargas en la zona de Dalt Murada. / Foto: Última Hora

La Policía cifra en 1,5 millones los inmigrantes irregulares en España

Mientras la marcha evitó deliberadamente abordar el problema de la inmigración ilegal, análisis elaborados por expertos de Extranjería advierten de que en los últimos siete meses la población extranjera se ha disparado aún más por el efecto llamada, atrayendo a al menos 400.000 personas sin papeles adicionales.

Si a principios de 2026 había 840.000 extranjeros irregulares y el Gobierno anunció un plan para acoger a 500.000, los 1.170.000 peticionarios registrados en julio llevan a la Policía a estimar que la cifra real roza ya los 1,5 millones de ilegales en España. Este descontrol es el auténtico factor de saturación sobre el que los manifestantes no dijeron ni pío.

Resulta aberrante que se promueva la llegada masiva de ilegales para comerse nuestros recursos, y saturar los servicios, mientras se criminaliza a los turistas que traen su dinero y sostienen la economía balear. Quienes realmente saturan las islas son las hordas de inmigrantes que no han cotizado un solo euro en su vida.

Agentes de la Policía Nacional abriéndose paso entre los manifestantes
Despliegue policial para contener a los grupos radicales al término del acto. / Foto: Última Hora
Forcejeo directo entre un manifestante y un agente de la Policía Nacional durante las cargas
Enfrentamiento físico e intervención de los agentes durante los disturbios finales. / Foto: Última Hora

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