Govern Balear y Consell de Mallorca han presentado de manera conjunta el proyecto del tramo I del segundo cinturón de Palma. La infraestructura busca descongestionar la Vía de Cintura, una arteria que soporta a diario una media de 185.000 vehículos.
La intervención global contempla una inversión estimada en 350 millones de euros repartida en dos fases. La previsión institucional apunta a que los primeros trabajos sobre el terreno arranquen entre finales del presente año y los primeros meses de 2027.
Al acto de presentación han asistido la presidenta autonómica, Marga Prohens, el presidente insular, Llorenç Galmés, el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y los responsables autonómicos e insulares del área de Movilidad.
Dos fases de ejecución y un túnel de un kilómetro
La primera etapa del proyecto contará con un presupuesto de 90 millones de euros. Esta intervención se centrará en reformar la conexión con la autopista de Llucmajor a la altura de Mercapalma y solucionar los puntos de conflicto circulatorio en el acceso al Coll d’en Rabassa.
Asimismo, esta fase inicial permitirá distanciar el trazado del tráfico respecto a las viviendas de la calle Cardenal Rossell, además de reorganizar las redes de suministros esenciales que abastecen al aeropuerto.
Por su parte, la segunda fase implicará un desembolso de 260 millones de euros e incluirá un túnel de aproximadamente un kilómetro de longitud, concebido para mitigar el impacto paisajístico y reforzar la seguridad vial.
Conexión estratégica entre autopistas y viales cívicos
Sobre el tramo soterrado se proyecta un bulevar con viales cívicos destinados a conectar peatonalmente y en bicicleta las zonas del Coll d’en Rabassa, Son Ferriol, los polígonos y Palma, reservando suelo para una futura parada de tren hacia el Migjorn.
La nueva infraestructura conectará la autopista de Llucmajor (Ma-19) con la de Inca (Ma-13) mediante el aprovechamiento de los tramos ya construidos, ofreciendo una alternativa que evitará el paso obligado por el centro de la red viaria palmesana.
Durante la comparecencia, el Govern ha encuadrado la obra en una estrategia de movilidad basada en optimizar nudos existentes, regular el flujo de coches de alquiler y reforzar las frecuencias de autobús interurbano y tren en Mallorca.
