Señor Director:
Tras lo vivido ayer en la Cabalgata de Reyes Manacor 2026, queda claro que la memoria es el peor enemigo de quienes pretenden gobernar a base de impulsos y fotos en redes sociales. Lo ocurrido no fue solo un desfile deslucido por la lluvia; fue un monumento a la incoherencia de un PSOE que parece haber olvidado lo que decía hace apenas dos años desde la oposición.
Es obligatorio recordar enero de 2024. En aquel entonces, el equipo de gobierno decidió suspender el desfile con una antelación injustificada, basándose en previsiones que no se cumplieron. Las críticas fueron feroces y el propio PSOE de Manacor, entonces fuera del gobierno, no dudó en exigir responsabilidades por aquella decisión «precipitada». Digital Manacor ya recogió entonces la indignación de las familias que se sintieron engañadas al ver que se suspendía el acto sin que cayera ni una gota.
Ayer, en la Cabalgata de Reyes Manacor 2026, con la socialista Maria del Mar Nicolau Riera (MAR) al frente de la Delegación de Fiestas, vivimos el esperpento opuesto. Para evitar que a los socialistas les llamaran «cobardes» o «improvisadores» como ellos mismos hicieron hace dos años, obligó a niños y voluntarios a desfilar bajo un temporal de lluvia y frío polar. Han pasado de la desidia de suspender antes de tiempo, a una gestión negligente que puso en riesgo la salud de los participantes solo por salvar un relato político.
Es indignante que el PSOE haya pasado de la crítica fácil desde la barrera a demostrar esta soberbia desde sus despachos, esperando al último minuto para decidir meter a nuestros hijos bajo el agua. Señora Nicolau, gobernar es proteger a sus ciudadanos, algo que ayer, entre paraguas y frío polar, brilló por su ausencia. Gracias a digitalmanacor.com por recordar que, en política, la coherencia no debería pagarse con la salud de nuestros hijos.
Un vecino indignado
