Esta semana en Digital Manacor volvemos a poner bajo la lupa la realidad de la seguridad ciudadana, marcada por un contraste flagrante entre el deber cumplido y la incomprensión legal.
Mientras los agentes se enfrentan a oleadas de robos con violencia, las respuestas que llegan desde los despachos judiciales dejan una sensación de desprotección absoluta en el sector comercial.
La gota que ha colmado el vaso ha sido la reciente orden de alejamiento dictada contra una banda organizada, prohibiéndoles acercarse a los establecimientos que ellas mismas saquearon.
🔴 Rojo: Una justicia que invita a la reincidencia
El semáforo se pone en rojo para el estamento judicial tras decretarse medidas que rozan el ridículo, como prohibir a delincuentes profesionales acercarse a las superficies comerciales afectadas.
Resulta un auténtico despropósito y una falta de respeto a las víctimas pensar que una «orden de alejamiento» de un supermercado va a frenar a quienes hacen del robo con violencia su modo de vida.
Este tipo de medidas no solo son ineficaces, sino que proyectan un mensaje de impunidad que desarma moralmente a los comerciantes y a los ciudadanos que cumplen la ley.
🟡 Amarillo: El eterno debate de la prevención
El color ámbar es para la gestión de la seguridad preventiva, que parece ir siempre un paso por detrás de la especialización de las bandas organizadas que asolan nuestros municipios.
Es necesario cuestionar si se están dotando los recursos suficientes para que la vigilancia en zonas comerciales no dependa únicamente de la intervención tras el delito.
La seguridad no puede ser un parche; requiere una estrategia que evite que estas bandas campen a sus anchas por trece municipios antes de ser interceptadas.
🟢 Verde: La impecable labor de la Guardia Civil y la Policía Nacional
El verde más brillante es para los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional por su impecable trabajo de investigación y detención.
A pesar de enfrentarse a agresiones físicas, han logrado desarticular bandas peligrosas, como ocurrió con la reciente operación en la que cayó una banda de seis gitanas tras una oleada de robos con violencia en trece municipios.
Su eficacia es el único muro de contención real, tal y como se demostró también al ser detenidas dos gitanas tras robar y agredir a empleados y policías en Manacor.
