Baleares afronta una profunda fractura interna a cuenta de la gestión cultural e identitaria en la comunidad. Las recientes publicaciones en las redes sociales de la presidenta del Ejecutivo autonómico, Marga Prohens, y del presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, a raíz del centenario de la versión musicada del himno de Mallorca, ‘La Balanguera‘, han destapado públicamente dos visiones totalmente opuestas.
Resulta sorprendente que el PP se posicione de manera tan abierta del lado de la OCB. Se trata de una organización claramente de izquierdas, separatista y que no tiene nada de cultural y mucho menos de balear, por mucho que se haga llamar «Obra Cultural Balear».
De hecho, cabe recordar que este colectivo apoyó y defendió activamente en su momento el fallido «golpe de estado» en Cataluña que pretendía la independencia. Asimismo, la entidad siempre se ha manifestado de forma abierta a favor de los inexistentes e imaginarios ‘Països Catalans‘, situándose en los márgenes de la legalidad constitucional.
Gabriel Le Senne compara la situación de Mallorca con la orquesta del Titanic
A través de su perfil oficial de Facebook, el presidente de la cámara legislativa Gabriel Le Senne, ha lanzado una durísima crítica tras el canto de la Balanguera de ayer. El líder parlamentario ha afirmado que «este acto recuerda a la orquesta del Titanic: siguen tocando aparentando normalidad, mientras el barco se hunde«.
Desde la formación de Santiago Abascal advierten que «la sociedad mallorquina hoy se extingue ante la invasión migratoria y la falta de natalidad debida a la destrucción de la familia». Le Senne ha acusado al resto de políticos de «fingir que no pasa nada» y ha alertado de que, al paso actual, «los residentes locales pronto seremos minoría en nuestra propia isla».
El presidente del Parlament ha exigido medidas urgentes como «poner orden en las fronteras y las llegadas, construir vivienda para abaratarla, y animar y ayudar a los jóvenes a formar familias». Según el dirigente de VOX, «sin niños mallorquines no hay identidad que valga».
Marga Prohens ensalza ‘La Balanguera’ como un canto de orgullo y mallorquinidad
Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens, ha difundido un posicionamiento radicalmente opuesto en sus canales oficiales al ensalzar la celebración del centenario. La líder del PP de Baleares ha definido el himno de Mallorca como «un sentimiento que nos une y nos hace sentir profundamente orgullosos de ser mallorquines».
La presidenta del Ejecutivo ha felicitado públicamente a la Obra Cultural Balear (OCB) y al presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, por la organización de este acto compartido. Prohens ha calificado la cita con los niños, los centros educativos y los profesores como «una cita cargada de emoción y de identidad» .
Esta actitud de respaldo institucional hacia el evento de la OCB por parte del PP choca de frente con la postura de sus socios. Cabe recordar que VOX Mallorca ya acusó oficialmente al PP de «cobardía» por consentir las actividades de la OCB en los colegios públicos.
El conformismo de una sociedad que pretende salvar Mallorca cantando en las plazas
La postura de Digital Manacor está clara y coincide en gran parte con la de VOX: gran parte de la sociedad y de la clase política actúa de manera conformista ante el retroceso identitario. Existe la clara percepción de que ir a las plazas públicas para cantar La Balanguera se utiliza como un mero analgésico social para «quedar bien y rendir conciencias».
Tras participar en estos actos simbólicos, la gente se vuelve a sentar en el sofá pensando que ya han cumplido. Mientras tanto, la realidad de la calle avanza de forma imparable hacia una pérdida total de la cultura, la lengua y las tradiciones mallorquinas y balearicas.
Aunque la imposición ideológica en las aulas tiene su importancia, lo que de verdad está en juego en la actualidad es la invasión que sufre Mallorca por parte de personas que no solo no se adaptan ni tienen la más mínima intención de adaptarse a nuestras costumbres, sino que intentarán imponer las suyas en no mucho tiempo.
Resulta de una ingenuidad alarmante que una parte de la ciudadanía, y de algunos políticos, que se crea que por cantar un himno se va a solucionar un problema de esta magnitud. La Mallorca y las Baleares de no hace muchos años ya no volverán nunca, y menos si no se lucha de verdad por ellas frente a quienes ni se integran, ni se quieren integrar ni nunca se integrarán.
