Un individuo de origen colombiano ha sido detenido por la Policía Nacional en Palma como presunto autor de un delito de lesiones tras apuñalar presuntamente a otro varón en el interior de un autobús de línea. La agresión se ha producido tras una discusión motivada, según el agresor, por llevar la música muy alta.
Los hechos se han desencadenado en la mañana del martes en el centro de Palma, cuando el 091 recibió el aviso de la pelea. Al llegar los agentes, un testigo confirmó que el agresor había apuñado a la víctima dos veces en el brazo y que, posteriormente, había huido hacia la calle Manacor tras lanzar el arma bajo un coche.
La patrulla localizó rápidamente el cuchillo ensangrentado bajo el turismo. Tras varias batidas por la zona, agentes del Grupo de Atención al Ciudadano de la Jefatura Superior de Baleares interceptaron al presunto autor con la ropa manchada de sangre y portando además dos cúteres.

Crítica a la operativa: un detenido peligroso conducido sin engrilletar
A raíz de las imágenes oficiales facilitadas por la Jefatura Superior, resulta sorprendente y contrario a toda lógica operativa de seguridad que el detenido sea conducido hacia el furgón policial sin estar engrilletado, tal y como se puede apreciar en el material gráfico facilitado a los medios de comunicación.
La normativa y los protocolos de la operativa policial estipulan con claridad que ante individuos que han mostrado una agresividad extrema —como es el caso de un presunto apuñador en un transporte público— se debe proceder obligatoriamente al engrilletamiento por la espalda para garantizar la seguridad de los propios agentes y de los ciudadanos.
Conducir a un delincuente de estas características con las manos libres supone una vulneración manifiesta de la seguridad preventiva, ya que el arrestado mantiene intacta su capacidad de agresión física o de tentativa de fuga en plena vía pública.
Sesgo informativo: se oculta la nacionalidad de la víctima del apuñalamiento
Por otra parte, cabe destacar que en esta ocasión el gabinete de prensa del Cuerpo Nacional de Policía sí que ha especificado que el presunto agresor es de origen colombiano. Sin embargo, el comunicado oficial vuelve a incurrir en un evidente sesgo informativo al ocultar por completo la procedencia o nacionalidad del varón agredido.
Desde Digital Manacor nos congratula que, por fin, se vuelva a facilitar la nacionalidad del delincuente, aunque cabe esperar que esta nota de prensa no sea una simple excepción que confirma la regla. En la noticia de sucesos que publicábamos ayer, recordábamos esta preocupante falta de transparencia que detallamos en [EDITORIAL] La Policía Nacional oculta la verdad: un retroceso incomprensible
Traslado hospitalario y balance de la agresión en el centro médico
Mientras una parte de las patrullas procedía al arresto en la calle Manacor, otra dotación de la Policía Nacional se personó en un centro médico de Palma para entrevistarse con el herido.
El afectado relató que el ataque se produjo en el autobús y que pudo escapar de una agresión mayor gracias a que el vehículo abrió las puertas en una parada, permitiéndole huir a pie.
A causa de la gravedad y profundidad de las heridas incisas en el brazo, el varón tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro hospitalario tras recibir las primeras curas de emergencia.
