La radical separatista manacorina Carme Gomila encabezará la candidatura de Ara Més-Front Ampli, un conglomerado de extrema izquierda y separatistas que aglutina a Més per Mallorca, Més per Menorca, Ara Eivissa, Esquerra Unida, Movimiento Sumar, Recortes Cero y Progreso en Verde tras culminar la purga interna contra Vicenç Vidal.
En esta amalgama frentista el único ausente es Podemos, formación que concurrirá en solitario con Lucía Muñoz tras saltar por los aires las negociaciones para integrarse en la lista unitaria.
La presidenta de Esquerra Republicana en Baleares da el salto a la política nacional tras su paso por el Ayuntamiento de Manacor, donde gestionó Servicios Sociales repartiendo subsidios asistenciales antes de dimitir de forma opaca y sin dar explicaciones a los ciudadanos, incumpliendo su contrato de 4 años con los manacorins.
Conspiración y traición a Vidal en la ejecutiva del 21 de octubre
El incendio interno estalló el pasado miércoles 21 de octubre durante una ejecutiva de máxima tensión en la que varios dirigentes acusaron al coordinador Lluís Apesteguia de maniobrar para apear a Vidal.
Vidal se vio forzado a renunciar a su escaño y a la dirección tras el veto impulsado desde Menorca por Josep Castells y Andreu Servera, una operación ejecutada con la complicidad directa de la propia Gomila.
En este sentido, cargos de la formación denunciaron que la cabecilla de ERC negoció en la sombra la alianza con el Front Ampli sabiendo de antemano que ella misma aspiraba a reservar para sí el primer puesto de salida hacia el Congreso.
El precedente de Manacor y la «abdicación» pagada de Miquel Oliver
La maniobra confirma la absorción de Més por parte de ERC, exhibiendo la complicidad de Miquel Oliver, quien para disipar cualquier duda sobre su respaldo explícito decidió sentarse justo al lado de Gomila durante la asamblea.
Oliver rompió sin escrúpulos su contrato de cuatro años con los manacorins para colocar a dedo a su delfín, Ferran Montero, mientras retenía su acta de concejal para no pasar frío este invierno con una nómina pública mientras prepara su salto al Consell de Mallorca.
Por ello, la operación destapa la falta de moral de unos dirigentes dispuestos a parasitar las instituciones, tal como denunció este diario en su editorial sobre la «abdicación» pagada y en el análisis del Frente Popular en Mallorca.

El mapa de los ficticios países catalanes: la verdadera agenda de Gomila
La designación de Gomila desenmascara el proyecto real que la candidata pretende trasladar a la Cámara Baja al amparo de las siglas de Esquerra Republicana.
Gomila no defiende los intereses de Mallorca ni de Baleares, sino la anexión ideológica y territorial de las islas al proyecto rupturista catalán, exhibiendo públicamente mapas donde el archipiélago aparece absorbido como una simple provincia vasalla.
Asimismo, su trayectoria confirma la hoja de ruta radical de una dirigente que antepone la ruptura de la soberanía nacional al bienestar real de las familias y trabajadores de nuestras islas.
Fractura en Lloseta con un 22% de rechazo de las bases separatistas
La asamblea celebrada la noche del viernes 23 de octubre en Lloseta escenificó el profundo descontento de la militancia separatista ante la designación impuesta por la cúpula.
Gomila cosechó un contundente 22% de votos en contra y abstenciones, confirmando el rechazo que genera la entrega del partido a una facción radical como ERC en un reparto descarado de sillones.
Sin embargo, el desplante cobró mayor gravedad al producirse después de que el coordinador general, Lluís Apesteguia, exigiera ante el plenario una ratificación unánime que las bases se negaron en rotundo a conceder.
