El Ayuntamiento de Manacor ha anunciado la adopción de «medidas especiales» para los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre. Según el consistorio, la iniciativa persigue «garantizar el buen desarrollo de las celebraciones» y «asegurar la convivencia ciudadana, la seguridad de las personas y los bienes, el descanso vecinal, el bienestar animal y el respeto a las personas con sensibilidad especial».
Desde la corporación municipal afirman que durante estas tres jornadas «queda prohibido cualquier uso de artefactos pirotécnicos (como petardos, cohetes o tracas) sin autorización municipal». No obstante, en su comunicado no se especifica el alcance exacto de los controles ni el procedimiento para tramitar dichos permisos.
El consistorio sostiene que la Policía Local de Manacor «ha llevado a cabo visitas a los establecimientos comerciales que venden productos pirotécnicos» para «recordar la prohibición de vender estos productos a menores de 18 años». Asimismo, la nota oficial señala que los agentes quedan autorizados para «retirar y custodiar de manera inmediata cualquier artefacto que pueda suponer un riesgo».
Llamamiento a la empatía y al descanso vecinal
El comunicado municipal recalca que el uso de pólvora afecta a los animales, advirtiendo de que «pueden sufrir situaciones de estrés, miedo y desorientación a causa del ruido de las explosiones». Por este motivo, el consistorio traslada una «llamada a la responsabilidad, la empatía y el respeto de la ciudadanía».
La administración local reclama a los vecinos evitar conductas que puedan «perjudicar el bienestar animal o afectar a las personas con sensibilidades especiales». Su objetivo formal manifestado es «crear un entorno más tranquilo, seguro y respetuoso para todos» durante este fin de semana festivo.
Pese a estas recomendaciones públicas, el consistorio elude detallar si habilitará zonas acotadas para el uso regulado ni precisa qué sanciones específicas aplicará a los infractores. Toda la resolución se fundamenta en apelaciones genéricas al civismo comunitario.
Un refuerzo policial anunciado sin aportar cifras de agentes
El Ayuntamiento sostiene que durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre «se reforzará el servicio de vigilancia de la Policía Local». La institución afirma que el objetivo es «garantizar el cumplimiento de las medidas establecidas, velar por la seguridad ciudadana y prevenir posibles incidentes».
Sin embargo, el consistorio no concreta en ningún momento de cuánto será ese refuerzo ni cuántos agentes patrullarán realmente las calles. La administración evita aportar cifras exactas de plantilla o datos del operativo especial que respalden dicho anuncio.
La nota concluye afirmando su pretensión de «favorecer que las celebraciones se desarrollen en un ambiente seguro, tranquilo y respetuoso». Todo queda condicionado a un despliegue policial cuyos recursos y efectivos reales no han sido desglosados públicamente.
