Detalle de un nuevo alcorque de hormigón con forma romboidal en las obras de la calle Sa Cabana de ManacorEstado de uno de los nuevos alcorques construidos y modificados por tercera vez en la calle Sa Cabana de Manacor

El escándalo de las obras en la calle de Sa Cabana continúa creciendo y sumando voces de protesta contra el Ayuntamiento de Manacor.

Tras destapar este diario en exclusiva el despilfarro y caos que indigna a los vecinos de la zona y evidenciar cómo las nuevas marcas viales eliminan multitud de aparcamientos, hoy publicamos nuestra tercera y última entrega con más datos facilitados por los residentes.

Toda esta presión mediática ha forzado a dar explicaciones hoy mismo, ya que el Partido Popular dedica una de sus tres preguntas del pleno a fiscalizar esta reforma.

Suspensión cautelar y coches con daños

La paciencia vecinal se ha agotado por completo ante la falta de planificación en Fartàritx. Los residentes exigen ahora una «suspensión cautelar de estas obras y la vuelta al estado anterior».

La peligrosidad del diseño inicial es incuestionable, ya que «hay centenares de testigos de que la obra estaba acabada en el mes de diciembre». También denuncian que existe una infinidad de conductores que han visto cómo se destrozaban las ruedas de sus coches al circular por la vía.

Señalan que un taller de la parte de arriba de Sa Cabana, en s’Ermita, «ha recibido tres coches con daños hechos por los alcorques, por esas esquinas en ángulo tan peligrosas que han dejado». Recalcan que es solo una pequeña muestra de los muchos afectados que habrán acudido a otros talleres del municipio.

Alcorques peligrosos y decenas de afectados

Los vecinos aseguran que hay «muchísimos testigos, decenas de personas que se ha dejado las ruedas de sus vehículos» por culpa de esta mala ejecución de las obras. Los residentes estallan ante la falta de control municipal tras este reguero de incidentes viales que afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos.

Se preguntan indignados cómo es posible que «nadie fue a supervisar si lo que hacía Melchor Mascaró era correcto o no». Añaden los vecinos que Melchor Mascaró es una empresa veterana que ha realizado muchísimas obras públicas y «habrán hecho lo que les mandan».

El descontrol es tan evidente que los vecinos denuncian la absoluta dejadez de las áreas responsables durante todo el proceso constructivo. No fue hasta meses después de esa supuesta finalización de diciembre cuando los operarios acudieron a pintar las marcas viales.

Los pintores destapan la ejecución defectuosa

Fueron los propios operarios que iban a pintar las líneas de los aparcamientos los que, al intentar pintar, se dieron cuenta de que aquello era un desastre. Al observar el desaguisado, los trabajadores admitieron que el diseño de los alcorques impedía realizar el trazado de forma correcta.

Esta situación evidencia que la ejecución ha sido totalmente defectuosa y carente de cualquier coordinación técnica previa. La falta de supervisión ha obligado a levantar el asfalto recién puesto para intentar corregir los errores sobre la marcha.

La tala indiscriminada del arbolado histórico ha causado un profundo dolor entre los habitantes de la calle. Salvo cuatro ejemplares que estaban podridos, aseguran que «no había ninguna necesidad de reventar estos árboles, estaban perfectos».

El drama de las talas de árboles

Resulta sorprendente y contradictorio que un equipo de gobierno formado por MÉS-ERC, PSOE y AIPC haya procedido de este modo. A pesar de autodefinirse como ecologistas y progresistas, han ejecutado esta eliminación masiva de patrimonio verde sin previo aviso.

La tristeza se personifica en una vecina de avanzada edad que recordaba con nostalgia la presencia de los ejemplares de toda la vida. Al ver la calle ahora desnuda, explicaba con los ojos empañados por la emoción que los recordaba desde su más tierna infancia.

Las obras y la falta de sombra también han destruido la vida social de esta zona del barrio. Han impedido la tradición de las «mujeres mayores que sacan la silla y están a la sombra» para «poder tomar la fresca».

Tristeza por la pérdida del patrimonio verde

A los problemas estéticos se suma una grave carencia de infraestructuras básicas en todo el tramo afectado. Denuncian que las aguas de los tejados «no están canalizadas a los desagües de la SAM, pegan directas a la vía pública sobre la acera».

Esta deficiencia provoca que el agua vierta sin control directamente sobre el paso de los peatones, deteriorando el asfalto. El cabreo por el despilfarro económico es mayúsculo al ver cómo se destruye y reconstruye lo mismo con dinero público.

Un vecino recuerda que paga «400 euros de IBI cada año» y estalla ante la gestión municipal actual. Cuestiona con dureza cuántos recibos de ciudadanos son necesarios para financiar una reforma tan desastrosa que califica de «auténtica mierda».

La falta de canalización de las aguas pluviales

Los residentes claman contra la mala gestión económica del consistorio manacorí y exigen responsabilidades inmediatas. Señalan con amargura que «igual nos podrían bajar los impuestos a cada familia 10 euritos si no hicieran estas cosas».

El sentimiento de derroche es constante al ver cómo operarios rompen de nuevo lo que se acaba de pagar con el esfuerzo del contribuyente. Para colmo de males, denuncian el trato de favor hacia una carpintería local ubicada en la misma calle.

Aseguran que mantienen una zona de carga y descarga que utilizan de forma privativa e injustificada para su propio beneficio. Según los afectados, el negocio usa el espacio «para aparcar sus furgonetas, no para cargar y descargar».

Privilegios comerciales y recogida de firmas

Esto agrava aún más la falta de estacionamiento que ya padecen los residentes tras el nuevo trazado vial impuesto. La indignación sigue escalando y Fartàritx ha decidido pasar a la acción para forzar una rectificación del equipo de gobierno.

Los vecinos se han organizado para iniciar una recogida de firmas con el objetivo de exigir que se detenga la obra y se devuelvan los aparcamientos. Aseguran que hoy mismo comenzarán a imprimir y repartir las hojas de firmas por todo el vecindario para formalizar su protesta.

Los residentes tienen claro que no permitirán que su calle siga siendo un banco de pruebas pagado con su esfuerzo. El barrio exige que el consistorio asuma el error y devuelva la seguridad y la identidad a Sa Cabana.

Exigencia de responsabilidades en el pleno

Digital Manacor seguirá informando sobre el desenlace de este conflicto que hoy llega a las puertas del pleno municipal. La fiscalización ciudadana será clave para evitar que este tipo de actuaciones se repitan en otros barrios de la ciudad.

Sa Cabana se ha convertido en el símbolo de una gestión que los vecinos ya no están dispuestos a tolerar. La respuesta del equipo de gobierno en la sesión plenaria marcará el próximo paso de una vecindad que ya ha comenzado a movilizarse.

Deja una respuesta