El partido radical-separatista MÉS per Mallorca celebró ayer, 13 de junio, un acto en la Plaza de las Columnas de Palma. El evento oficializó la designación de Miquel Oliver como candidato al Consell de Mallorca.
En este encuentro se presentaron también los cabezas de lista para el Govern Balear y para el Ayuntamiento de Palma. Los tres fueron designados tras un proceso interno en el que no hubo más aspirantes.
La puesta en escena buscaba proyectar una imagen de unidad política en este punto emblemático de la capital balear. Sin embargo, la ausencia de competencia real en las listas ha marcado el desarrollo de este acto de designación a la búlgara.
Cronología de una estrategia bajo sospecha
El 25 de enero, Digital Manacor ya alertó en una editorial sobre las contradicciones tras la renuncia de Carme Gomila. Aquel texto señaló el inicio de una etapa marcada por la improvisación.
El 28 de mayo, Miquel Oliver confirmó su salto a la política insular. El actual alcalde justificó entonces su decisión como una necesidad de «liderar cambios estructurales» desde el Consell.
Ayer, 13 de junio, la formación separatista culminó este proceso en la Plaza de las Columnas, en una supuesta asamblea de la que no se ha facilitado tan siquiera el número de asistentes.
El malestar en Manacor por su gestión
El acto de ayer ha provocado un rechazo directo en la publicación que MÉS-ERC Manacor llevó a cabo en su página oficial de facebook. Los seguidores han cuestionado especialmente la labor de Miquel Oliver al frente del Ayuntamiento de Manacor.
«Qué lástima si es así, MÉS es menos», comentaba un usuario. Otros han sido más duros con la gestión municipal: «Tanto como de la Part Forana… pocas veces ha ido a S’Illot este hombre», mientras otro aseguraba: «Mi voto, por primera vez, no lo tendrán».
El descontento frente a la figura de Oliver es palpable tras sus años de mandato local. La distancia entre el relato oficial proyectado ayer en Palma y el sentir de quienes han sufrido su gestión en Manacor ha quedado patente en las redes.
