La extrema izquierda radical de Manacor ha decidido dar un paso más en su delirio ideológico saliendo a la calle al lado del Ayuntamiento de Manacor para respaldar abiertamente la invasión marroquí de Ceuta.
El objetivo prioritario de este sector extremista consiste en boicotear el acto oficial convocado en toda España por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en defensa de nuestra soberanía nacional.
Bajo el falso pretexto de movilizarse «contra las proclamas racistas», un conglomerado de extremistas —con un sector de corte feminista radical a la cabeza junto a elementos de la ultraizquierda y separatistas más cerriles— han organizado una contraconcentración ante la iglesia del Convent para amedrentar a formaciones democráticas como VOX Manacor y silenciar a los vecinos.
El cartel anónimo de Embat y sus ataques al control fronterizo

Frente a esta cita institucional, la organización separatista Embat lanzó un cartel anónimo fijando una contraconcentración a las 19:30 horas frente al templo para sabotear el acto convocado por la FEMP a favor de la ciudad autónoma.
En su escrito en redes sociales, el colectivo radical afirma textualmente que «como pueblo no podemos quedarnos parados ante la ola de violencia racista y fascista en Ceuta, pero que también se ha reproducido en otros puntos y que no resultan un hecho aislado, sino el resultado de un sistema económico y social profundamente injusto y el crecimiento de los discursos de odio y de la extrema derecha».
Por su parte, arremeten contra las formaciones contrarias a la inmigración ilegal acusándolas de que «la extrema derecha intenta obtener rédito político del sufrimiento y las injusticias que sufren las personas que han cruzado la frontera, y azuzar todavía más a los violentos que atacan campamentos, bloquean ayuda humanitaria y toman represalias contra personas racializadas».
La realidad silenciada de Ceuta: emboscadas, cócteles molotov y violencia desatada
Resulta vomitiva la gigantesca hipocresía de estos colectivos radicales que enarbolan pancartas contra el odio mientras callan de forma cómplice ante la auténtica barbarie que se vive a diario en la frontera sur.
Ni una sola palabra dedican a la gravísima escalada que sufren nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, donde fuentes policiales y militares denuncian que la ciudad autónoma es un auténtico polvorín debido a insultos constantes, escupitajos, uso de cócteles molotov y continuas emboscadas organizadas, tal como ha revelado EL ESPAÑOL.
Tampoco dicen absolutamente nada de los recientes ataques violentos, como el realizado en Benzú por 40 asaltantes contra un vehículo militar o la emboscada nocturna en el Foso Real que dejó a un sargento y una militar heridos entre lluvias de piedras, hechos recogidos en las crónicas de Infobae, vía EFE.
El silencio cómplice ante los delitos sexuales y la violencia real
Su silencio es aún más repugnante ante los datos oficiales de la Fiscalía, que ya ha contabilizado 16 agresiones sexuales con 17 víctimas —la gran mayoría de ellas mujeres y menores de edad— en el marco de esta invasión, con violaciones y ataques grupales que representan solo la punta del iceberg de lo que realmente se llega a denunciar.
Ocultan deliberadamente estos delitos mientras pretenden culpar a los vecinos y a los partidos democráticos que reclaman seguridad en las calles y firmeza en la vigilancia de las fronteras.
Para estos farsantes, la violencia solo existe cuando los ciudadanos y las instituciones exigen ley y orden frente a la inmigración ilegal descontrolada.
De la falsa paz a la amenaza violenta: «seremos la tumba»
La contradicción de su propio panfleto propagandístico es flagrante, perversa y abiertamente delictiva.
Mientras en la cabecera de su cartel aseguran cínicamente que «no ceden espacio al odio», en el texto de su comunicado llaman a la confrontación callejera exigiendo que «es necesario que salgamos a las calles, que ocupemos las plazas» y rematando con la amenaza de «¡juntas seremos la tumba del fascismo y el racismo!».
Calificar de «fascistas» a formaciones con representación parlamentaria, a sus afiliados y a sus votantes no es más que una burda justificación para incitar a la agresión física contra ellos.
El chiringuito familiar: patriarcado y servilismo separatista

Para entender este esperpento conviene recordar cómo funciona el negocio del activismo local y los antecedentes de acoso que ya denunciamos en Censura y guerra sucia: Intentan amordazar a Digital Manacor por contar la verdad y en VilaWeb y radicales separatistas señalan a Digital Manacor.
Hablamos del mismo entramado donde la Assemblea Antipatriarcal —cuya cuenta de Facebook permanece inactiva desde enero tras ser absorbida— y Embat son exactamente los mismos perros con distintos collares, compartiendo practicamente las mismas caras, pancartas y consignas.
El colmo del ridículo lo encarna Toni Riera, director del panfleto radical Cent per Cent y profesor en un instituto del municipio de Manacor, quien no se esconde para sentarse con micrófono en la mesa presidencial de Embat mientras mantiene una relación con la líder de la Assemblea Antipatriarcal y también cabecilla de Embat, a quien le saca más de veinte años de edad.
Incoherencia ideológica y sumisión al relato radical
Resulta grotesco que la líder de un colectivo autodenominado «antipatriarcal» mantenga una relación sentimental con un hombre que le saca más de veinte años de diferencia de edad.
¿Existe acaso un cliché más rancio y sumiso al patriarcado tradicional que depender personal e ideológicamente de la veteranía masculina?
Ese es el nivel de coherencia de quienes pretenden dar lecciones morales al pueblo de Manacor mientras viven de los sueldos públicos, la subvención y el señalamiento sistemático al discrepante.
Ni un paso atrás frente al totalitarismo mediático
Intentaron lincharnos mediáticamente por publicar noticias policiales contrastadas sobre la delincuencia extranjera en nuestro municipio y recurrieron a medios catalanistas foráneos para intentar asfixiarnos financieramente.
Ahora se lanzan desesperadamente a la calle para aplaudir la invasión de nuestro territorio nacional y boicotear a la FEMP mediante el uso de la intimidación pública.
Pierdan toda esperanza: en Digital Manacor no nos van a callar ni sus carteles anónimos, ni sus medios lacayos, ni sus amenazas violentas de tumba y barricada.
José Antonio Argiz Vázquez
Director Digital Manacor
