Hace un mes exacto, a mediados de agosto, llegó a la redacción de Digital Manacor una información en apariencia inocente pero que escondía un auténtico bombazo informativo sobre el futuro del Ayuntamiento de Manacor.
En aquel instante la confidencia era un secreto guardado bajo siete llaves, aunque en los últimos días ha empezado a brotar un indiscreto runrún en la capital de Llevant.
Un aviso del que tomamos buena nota en la redacción para seguirle la pista de cerca. Guarden bien esta crónica para cuando los acontecimientos comiencen a precipitarse.
Se dice, se cuenta, se rumorea…
Se dice, se cuenta, se rumorea… que el propio Miquel Oliver ya tendría totalmente perfilada su salida anticipada del consistorio.
La jugada pasaría por abandonar la alcaldía antes de agotar la legislatura: «Bastaría que Miquel Oliver dimitiese pasado el verano», apuntaban textualmente nuestras fuentes.
La meta de la maniobra consiste en colocar a Ferran Montero al frente de la institución durante el tramo final del mandato.
Las indiscreciones en el círculo cercano
El objetivo principal es usar la institución para «lanzar su figura y hacerle la campaña electoral» de cara a mayo.
La operación debía ejecutarse sin hacer ruido, pero los comentarios internos y las filtraciones han terminado por romper el hermetismo.
«En el grupo tienen a algún bocazas» y las conversaciones privadas han trascendido ya al ámbito doméstico e incluso a los despachos afines.
La nómina en Palma como escollo principal
La cúpula soberanista considera que el relevo «iría de perlas» para asegurar la continuidad, aunque el plan choca contra una barrera económica muy concreta.
El factor determinante que mantiene la renuncia en el aire tiene que ver exclusivamente con los ingresos personales del primer edil.
«Todo depende de si Oliver puede conseguir una nómina del partido durante estos meses que faltan para las elecciones», nos aseguraban.
Desenlace de la maniobra tras el verano
Aunque hay políticos con verdadera vocación que jamás actuarían así, en este caso parece que Miquel Oliver no soltará la vara de mando a ciegas sin amarrar antes un sueldo sustitutorio.
La opción que se baraja con más fuerza para cuadrar las cuentas es su colocación a dedo «como asesor de MÉS en el Consell de Mallorca».
Aquella primera información que recibimos señalaba el calendario sin rodeos para «pasado el verano». Queda por ver si amarra su nómina en Palma o si verse expuestos frena en seco el relevo a dedo.
