Miquel Oliver, alcalde de Manacor, hablando por un micrófono con semblante serioMiquel Oliver, en el centro de las críticas por los rumores sobre su salida anticipada del Ayuntamiento

Si los rumores que recorren los pasillos consistoriales acaban cristalizando, Manacor asistirá en directo a una de las mayores estafas electorales de su historia reciente.

Tal y como informábamos en primicia sobre la ¿Dimisión inminente de Miquel Oliver para aupar a Ferran Montero?, que un alcalde decida abandonar su cargo a seis meses de las urnas para ceder el sillón a su sucesor designado es una cacicada inaceptable y un fraude a los votantes.

Resulta cuanto menos irónico que los líderes de MÉS, que se declaran fervientes republicanos, traten al Ayuntamiento de Manacor como si fuera su propia monarquía hereditaria.

Una sucesión ajena a las urnas

Nuestra Constitución define a España como una monarquía parlamentaria y democrática.

Sin embargo, la sucesión a dedo que preparan los soberanistas se asemeja más a las prácticas de un régimen absolutista.

Miquel Oliver parece haber decidido que es el momento adecuado para abdicar y ceder el trono directamente a su príncipe heredero sin pasar por las urnas.

El Ayuntamiento no es un cortijo

Oliver firmó un contrato con los ciudadanos de Manacor para gobernar durante cuatro años.

Utilizar la alcaldía como un cortijo particular para traspasar el cargo a su heredero político puede que sea estrictamente legal, pero es un indiscutible fraude ético.

Tras exprimir durante ocho años el escaparate municipal, su inminente fuga revela un desprecio absoluto por los manacorins que confiaron en su palabra.

La fuga hacia la moqueta de Palma

Pero lo que hace que esta maniobra resulte especialmente sangrante es el motivo real que la impulsa.

Oliver no solo huye para esquivar la inminente bofetada electoral por su pésima gestión, sino para asegurarse la pagueta de lo público.

Busca el calor de una nómina garantizada y los lujos del Palacio del Consell de Mallorca, huyendo hacia la comodidad de las moquetas capitalinas.

El turno de la oposición

Al destapar hoy Digital Manacor esta jugada, es posible que la maniobra descarrile o que su infinita cara dura y poca vergüenza les empuje a seguir adelante pase lo que pase.

Sea como sea, esta exclusiva debe servir para que el PP y VOX despierten, vigilen cada movimiento y exijan respuestas claras en el próximo pleno.

Los compromisos se cumplen hasta el último día; salir corriendo hacia Palma para cobrar sin dar la cara es el ocaso moral del separatismo.


José Antonio Argiz Vázquez
Director Digital Manacor

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