Fachada del Consolat de Mar, sede del Govern de las Islas Baleares en PalmaEl Consolat de Mar, escenario del pulso político por la nueva financiación de las islas

Hay que reconocerles una cosa a los señores de Per Mallorca: tienen un optimismo que roza la ingenuidad, o quizás un oportunismo que roza el cinismo, tal y como hemos informado hoy en Digital Manacor tras su reciente exigencia a la presidenta Prohens sobre la financiación autonómica.

Ahora resulta que debemos correr a abrazar la nueva propuesta de financiación de Pedro Sánchez como si fuera el maná caído del cielo.

Dicen que «Mallorca no es una sucursal de Madrid». Tienen razón. Pero lo que no dicen es que tampoco queremos ser el cajero automático de un Gobierno central que solo se acuerda de nosotros cuando necesita cuadrar sus pactos.


¿Pragmatismo o memoria de pez?

El coordinador de la formación admite que tienen una «falta de confianza histórica» hacia el PSOE. Y no es para menos, dadas las promesas incumplidas con Baleares.

Sin embargo, ahora pretenden que se firme un cheque en blanco basado en promesas de aumento del IRPF y el IVA.

¿De verdad se creen que el dinero llegará sin trampas? ¿O es que prefieren un mal acuerdo hoy para poder colgarse una medalla política mañana?.


Usar a los niños para hacer política

Lo más bajo de su discurso es utilizar la situación del CEIP Aina Moll o las listas de espera en Son Espases para intentar forzar una decisión financiera de este calado.

Es el viejo truco del chantaje emocional: decir que si no se firma lo que dicta el Ministerio, es que queremos que los niños pasen frío.

Los problemas de calefacción y la falta de camas son dramas reales, pero no se van a arreglar aceptando las migajas de un sistema que sigue siendo injusto para las islas.


Cuidado con los «tontos útiles»

Antes de acusar al Govern de ser una «sucursal de Feijóo», en Per Mallorca deberían preguntarse si no se están convirtiendo ellos en los tontos útiles de Sánchez.

Aceptar un modelo que no garantiza la autonomía real solo por el miedo a parecer «partidistas» es la decisión más política de todas.

Mallorca no necesita parches. Necesita justicia, no promesas de quien siempre acaba olvidando dónde están las Baleares una vez que ha conseguido lo que quería.


José Antonio Argiz Vázquez
Director de Digital Manacor


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