La librería Sin Còmics de Manacor se quedó pequeña el pasado viernes, 6 de marzo, para acoger la presentación de las últimas obras de Toni Ferrer Vallespir.
El acto sirvió para dar a conocer Breves apuntes del cine clasificado S (o casi) y Los templarios ciegos de Amando de Ossorio, dos obras que bucean en la historia del cine erótico y de terror español.
La velada tuvo un matiz nostálgico, ya que se convirtió en el último evento organizado por Sin Còmics, que cierra sus puertas por jubilación tras veintidós años siendo un referente en Mallorca.

Un repaso al cine de la libertad y el «fantaterror»
El evento fue presentado por el cineasta manacorí Jaume Bordoy (James J. Wilson), director del festival Overlook, quien dio paso a las intervenciones de los protagonistas.
Participaron también Sebastià Rubí (Jostissi de Carreró), Pep Boix (dueño de Sin Còmics) y el veterano cineasta Ricard Reguant, afincado en Mallorca.
Reguant, que intervino en más de cuarenta películas calificadas como «S», compartió numerosas anécdotas sobre aquella época de transición marcada por el sexo y la libertad creativa.
El cine S: una transgresión «políticamente incorrecta» hoy
Antoni Ferrer Vallespir cerró el acto analizando las 424 películas que formaron parte de esta clasificación en España entre finales de los setenta y principios de los ochenta.
El autor destacó que muchas de estas cintas «ahora no se podrían ni filmar ni estrenar», al ser consideradas políticamente incorrectas bajo los códigos morales actuales.
Ferrer concluyó que su libro analiza con profundidad unos años extremos y transgresores que difícilmente volverían a ser factibles en el panorama cinematográfico presente.

El adiós a un establecimiento mítico
Tras las intervenciones, los asistentes disfrutaron de un aperitivo en lo que supuso la despedida oficial de la emblemática tienda manacorí.
Con el cierre de Sin Còmics por la jubilación de su propietario, Manacor y el conjunto de Mallorca pierden un espacio fundamental especializado en cómics y novela gráfica.
El reportaje gráfico del evento fue realizado por Joan Servera Cabrer (Imatges), captando la gran afluencia de público que llenó el local.
