La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado que la escasez de agentes en las carreteras aumentó exponencialmente el riesgo para los usuarios este periodo vacacional.
Durante esta Semana Santa se han registrado 30 personas fallecidas en vías interurbanas, una cifra negra que sitúa a España en niveles de siniestralidad del año 2021.
Para la asociación, el hecho de que años después se repitan estas cifras evidencia un «estancamiento inaceptable» y un retroceso real en la seguridad vial del país.
El fracaso de las políticas de la DGT
La AUGC califica de «fracaso» la gestión actual, señalando que el incremento de desplazamientos no justifica de ninguna manera el aumento de víctimas.
Desde la organización insisten en que el objetivo irrenunciable debe ser reducir las muertes de forma progresiva hasta alcanzar la cifra de «cero fallecidos».
Sin embargo, denuncian que las políticas de la DGT, centradas en radares, no sustituyen la labor de vigilancia y prevención que solo garantizan los agentes.
Menos presencia de la Guardia Civil y mayor riesgo
La Guardia Civil de Tráfico ha visto mermada su presencia física en las carreteras, lo que se ha traducido en una menor capacidad de control.
La AUGC vincula directamente este balance de 30 muertos con la pérdida constante de efectivos en una especialidad que es clave para salvar vidas.
La presencia de patrullas en los puntos críticos de la red viaria es, según los agentes, el método más eficaz para corregir conductas suicidas al volante.
Un sistema asistencial bajo mínimos
La falta de incentivos y la sobrecarga de trabajo están afectando gravemente a la operatividad de los agentes de la Agrupación de Tráfico.
La asociación exige a Interior un refuerzo inmediato de las plantillas y un cambio de rumbo en las estrategias de movilidad segura.
No se puede permitir que la seguridad de los ciudadanos dependa únicamente de sistemas automáticos mientras las carreteras se quedan sin vigilancia física.
