El Comité Ejecutivo Provincial (CEP) de VOX Baleares ha ejecutado un ajuste en sus órganos de dirección con la designación del diputado autonómico Sergio Rodríguez como nuevo responsable de Organización Territorial en sustitución de María Vidal.
El nombramiento devuelve a la primera línea orgánica del partido a quien en etapas anteriores ostentó la Secretaría General de la formación, y no Organización como erróneamente han publicado otros medios.
Rodríguez asume de este modo las riendas de la implantación y coordinación del partido en las islas de cara al ciclo electoral de 2027.
Declaraciones exclusivas de Sergio Rodríguez a Digital Manacor
En declaraciones en rigurosa exclusiva para Digital Manacor, el nuevo responsable territorial ha querido valorar su regreso a la cúpula: «Acepto esta muestra de confianza de nuestro presidente regional Gabriel Le Senne con el máximo agradecimiento y la exigencia personal de dar lo mejor de mí en interés de VOX y de los ideales que nos unen».
Asimismo, el diputado ha querido dedicar unas palabras a su antecesora: «No quiero dejar de agradecer el trabajo realizado por quien me ha precedido en esta responsabilidad, María Vidal».
Preguntado sobre las competencias exactas que asume en esta nueva etapa dentro del organigrama, Rodríguez ha especificado que «vienen a ser las de organización e implantación territorial, temas de coordinación y expansión del partido que ya realicé en el pasado».
A su vez, ha dejado claro el reparto orgánico actual en las islas: «El secretario general es y sigue siendo Ricardo Camuñas, yo simplemente estoy a disposición para intentar conseguir los mejores resultados en 2027».
María Vidal en el Consell: más de 47.000 euros anuales de sueldo público
La salida de María Vidal de la cúpula territorial de VOX Baleares coincide con las insistentes quejas que circulan por los pasillos de la institución insular, donde apuntan que prácticamente no se la ha visto acudir a trabajar de forma presencial.
Vidal figura colocada a dedo como personal eventual de confianza con el cargo de secretaria del grupo político de VOX en la institución insular desde el 13 de julio de 2023, tal y como consta oficialmente en el portal de transparencia del Consell de Mallorca.
Por este puesto percibe una retribución bruta fijada en su nombramiento de 47.428,92 euros anuales con régimen de dedicación exclusiva y sin compatibilidad autorizada, cantidad que hoy supera holgadamente esa cifra como consecuencia de las sucesivas subidas salariales aplicadas a los sueldos públicos.
El compromiso oficial de VOX Baleares ante el nuevo curso político
Por su parte, desde la dirección insular del partido han agradecido formalmente el desempeño de la ya cesada señalando que «desde VOX, agradecemos especialmente a María Vidal su trabajo, dedicación y esfuerzo durante esta etapa para reforzar la implantación territorial del partido en las Islas Baleares, y agradece asimismo a Sergio Rodríguez su disposición para asumir esta nueva responsabilidad».
De igual modo, la formación ha recalcado en su comunicado oficial que «VOX Baleares afronta el nuevo curso político con determinación y con el compromiso de seguir trabajando para llevar las ideas de VOX y el sentido común hasta el último rincón de las Islas Baleares».
Ese compromiso de llevar el «sentido común» bien podría empezar por aplicarse en Manacor, el tercer municipio más habitado de Baleares, donde el grupo municipal de la formación acumula un historial de bandazos y esperpentos de libro.
El esperpento de Manacor: bandazos y apoyos al separatismo radical
En la capital del Llevant, los concejales de VOX dejaron estupefactos a sus propios votantes al votar a favor de nombrar como hijo predilecto a un «historiador» afín a los postulados de la izquierda radical separatista.
A este despropósito ideológico se suman episodios tan bochornosos como la anulación a última hora de la concentración convocada en apoyo a Ceuta para trasladarla supuestamente a Palma y acabar apareciendo en la propia plaza del ayuntamiento manacorí.
Estos y una amplia sucesión de patinazos previos de la dirección local de VOX obligarán al nuevo responsable de Organización Territorial a coger el toro por los cuernos si realmente pretende poner orden y dotar de credibilidad al proyecto en los municipios.
De rebelde parlamentario a hombre fuerte de confianza de Le Senne
La llegada de Rodríguez a la sala de máquinas del partido culmina una de las parábolas políticas más llamativas de los últimos años dentro de la política balear.
Conviene recordar que en enero de 2024 Sergio Rodríguez formó parte de los parlamentarios que protagonizaron un auténtico terremoto político al expulsar a Gabriel Le Senne de la Presidencia del Parlamento balear, un insólito pulso que este diario desgranó al detalle en noticias como «Cinco diputados traidores se apoderan de las siglas de VOX en el Parlamento balear» y «La crisis interna de VOX en Baleares se agrava con lo que parece ser una rebelión orquestada».
Pese a aquel violento choque, el propio Le Senne ha ido integrando progresivamente en su núcleo de confianza a varios de aquellos diputados que intentaron derrocarle, empezando en julio de 2025 al situar a María José Verdú al frente de la Tesorería en su ejecutiva y culminando ahora con el nombramiento de Rodríguez para coordinar toda la estructura municipal e insular.
Un extraordinario orador parlamentario que destapó las vergüenzas del PP
Más allá de las vicisitudes orgánicas, el diputado autonómico se ha consolidado a lo largo de los años como el mejor y más brillante orador que tiene VOX en las instituciones de Baleares.
Su contundencia dialéctica y precisión verbal en el atril de la Cámara autonómica quedaron plenamente demostradas en la aplaudida intervención que en su momento compartimos bajo el título «El vídeo que todos los ciudadanos deberían ver».
Aquella comparecencia, que acumula más de 164.000 visualizaciones en nuestro canal oficial de YouTube, desnudó sin contemplaciones las enormes contradicciones del PP al negarse a derogar la Ley de Memoria Histórica balear tras aliarse de facto con el PSOE de Pedro Sánchez, Podemos y los separatistas de MÉS.
