- Tras el entramado de señalamientos que Digital Manacor destapó ayer, es hora de hablar claro y levantar las alfombras.
- Ni el veto de un Ayuntamiento separatista ni el acoso coordinado de colectivos radicales van a callar a este medio.
- La verdad frente a los que buscan el pensamiento único.
Como destapábamos ayer en nuestra edición, la maquinaria de la cancelación se ha reactivado en Manacor con una urgencia sospechosa.
Lo que intentan vender como una «alerta contra el discurso del odio» es, en realidad, una operación desesperada para que este medio siga sufriendo el asfixiante veto económico al que el Ayuntamiento nos ha sometido durante años.
Hechos confirmados por la policía: La verdad no es odio
Frente a las mentiras de quienes nos señalan: los hechos publicados por este medio sobre el robo en un bar de la ciudad están estrictamente confirmados por fuentes policiales.
Hubo un robo, hubo un detenido y hubo una puesta en libertad inmediata debido a la laxitud del sistema actual. Contar la realidad de lo que ocurre en nuestras calles no es «odio»; es periodismo.
Lo que sí es odio es intentar arruinar a un medio independiente por no ocultar la verdad a sus lectores.
El precio de la libertad: Sin el «peaje» de las subvenciones
Es de un cinismo absoluto que estos colectivos hablen de «financiación pública» cuando la realidad es que Digital Manacor no ha cobrado todavía ni un solo céntimo del Ayuntamiento.
Al optar libremente por informar en castellano para llegar a más gente y además defender lo mallorquín frente a la imposición catalanista, renunciamos voluntariamente a las jugosas subvenciones que el Govern de las Islas Baleares, el Consell de Mallorca o la Generalitat de Cataluña reservan exclusivamente para quienes aceptan el peaje lingüístico.
Resulta vergonzoso que, incluso con el Govern y el Consell en manos de quienes prometieron libertad lingüística, se mantengan las estructuras que solo riegan con dinero público a quienes se someten a la imposición del catalán.
Nosotros no escribimos por el premio de la subvención, sino por el respeto al lector. Los radicales no perdonan que un medio que no se arrodilla reciba lo que por justicia corresponde, mientras la derecha cobarde calla y sigue financiando con el dinero de todos a quienes nos atacan.
El Ayuntamiento de Manacor: Una rectificación que les honra
Hemos tenido que acudir a los tribunales frente a una discriminación flagrante que todos conocían y nadie frenaba. Sin embargo, hay que decir las cosas como son.
El Ayuntamiento nos convocó a finales de octubre para comunicarnos que en noviembre se igualarían las condiciones para todos los medios digitales en cuanto a publicidad institucional.
Esa decisión, aunque llegue tarde y tras mucha presión, honra a la institución porque reconoce, por fin, la igualdad de trato y la libertad de prensa.
Pero es precisamente este acto de justicia lo que ha desatado la rabia de los radicales separatistas. No soportan que el Ayuntamiento actúe bien.
Su ataque no es contra el «odio», es un intento de chantaje público para obligar al consistorio a dar marcha atrás y recuperar su privilegio de exclusividad. Estaremos vigilantes para denunciar cualquier paso atrás que suponga ceder ante este acoso radical.
La diferencia entre la libertad y el señalamiento
Llegados a este punto, hay que decir lo que otros callan para que el ciudadano entienda el «negocio» del activismo.
El director del medio más radicalmente separatista de la ciudad (Cent per Cent) es la pareja sentimental de una de las principales responsables de la Assemblea Antipatriarcal.
Hablamos de un entramado donde la Assemblea Antipatriarcal y Embat se confunden; no se sabe dónde empieza uno y dónde acaba el otro, compartiendo caras y estrategias para presionar a las instituciones.
Es necesario recalcar una diferencia fundamental: Digital Manacor jamás ha señalado al Cent per Cent, a pesar de estar en nuestras antípodas ideológicas. Respetamos su libertad para escribir lo que deseen.
Sin embargo, ellos no juegan con las mismas reglas. Ellos sí nos han señalado previamente, y ahora el medio catalanista VilaWeb se suma al acoso. Se confirma así que el señalamiento es su único modus operandi cuando se quedan sin argumentos.
Ladran, luego cabalgamos
No nos van a amordazar. Ni los negocios familiares disfrazados de activismo, ni un Ayuntamiento que teme a la verdad, ni la pasividad de una oposición acomodada.
Digital Manacor seguirá informando en castellano, defendiendo lo propio, denunciando la inseguridad y fiscalizando al poder —venga de donde venga—. Nuestra dignidad no se negocia.
Firmado: José Antonio Argiz Director de Digital Manacor
