Collage comparativo que muestra la pancarta de Rafael Nadal y las actuales lonas de la Acampallengua en el AyuntamientoMemoria contra el sectarismo: de prohibir a Nadal a adoctrinar con la Acampallengua

El Ayuntamiento de Manacor, que debería ser la casa de todos, se ha convertido definitivamente en el tablón de anuncios del separatismo y la exclusión.

La comparativa de las imágenes que hoy rescatamos no deja lugar a dudas sobre la doble moral y el sectarismo que guía los pasos del alcalde Miquel Oliver y su equipo de gobierno.

Desde Digital Manacor tenemos memoria y somos coherentes, algo de lo que este equipo de gobierno no puede presumir en absoluto.

Hay que recordar que la fobia de Miquel Oliver hacia lo que representa la unidad y el éxito nacional no es algo nuevo, sino que viene de lejos.

El precedente de 2015 contra Rafel Nadal

El 29 de octubre de 2015, Oliver dio una de sus últimas órdenes de su efímero primer mandato: retirar la pancarta que homenajeaba a nuestro embajador más ilustre, Rafa Nadal.

Aquella lona llevaba cinco años luciendo en el balcón consistorial como reconocimiento a los triunfos del manacorí con más prestigio internacional.

En aquel entonces, el alcalde separatista se escudó cínicamente en un artículo de las antiguas Normas Subsidiarias que prohibía «la ubicación de anuncios o rótulos adosados en balcones».

Fue una burda excusa técnica para camuflar un desprecio ideológico hacia el tenista que lleva el nombre de Manacor por todo el mundo.

La excusa del PGOU y la impunidad separatista

Hoy, con el nuevo PGOU ya aprobado hace un par de años, aquellas Normas Subsidiarias ni siquiera existen, pero la doble moral del alcalde sigue más viva que nunca.

El Ayuntamiento exhibe ahora grandes lonas de la Acampallengua en su fachada principal, un evento con un trasfondo separatista evidente que goza de total impunidad visual.

Parece que el adoctrinamiento tiene bula papal para saltarse cualquier normativa estética que sí se aplicó con rigor inquisitorial para censurar a Rafa Nadal.

Existe una doble vara de medir que resulta insultante para la inteligencia de los ciudadanos: rigor para los referentes reales, manga ancha para la propaganda de sus socios.

El preocupante silencio de la oposición

Grandes lonas publicitarias de la Acampallengua colgadas en la fachada principal del Ayuntamiento de Manacor

Llama poderosamente la atención el papel de los partidos de la oposición ante este atropello institucional que vulnera la neutralidad de la administración municipal.

A pesar de que VOX Manacor denunció la utilización sectaria del espacio público con la Acampallengua una vez que este diario publicó la noticia, parecen sufrir también de amnesia.

Ninguna formación ha sido capaz de recordar cómo se utilizó la burocracia para atacar la imagen de Nadal, mientras el PP directamente se mantiene en un silencio cómplice y absoluto.

Esa falta de memoria colectiva en la oposición es la que permite que hoy se despliegue esta propaganda sin que nadie exija coherencia ante los agravios del pasado.

Por un Ayuntamiento que nos represente a todos

Los manacorins merecen un Ayuntamiento que respete la ley por igual y que no use el edificio de todos para publicitar la fractura social y el pensamiento único.

Basta ya de usar las instituciones para imponer un rodillo ideológico y una propaganda que no representa a la mayoría de los vecinos de este municipio.

La fachada de la desvergüenza es el mejor resumen de un alcalde que prefiere una lona ideológica a la gloria de su deportista más universal.

Desde este diario seguiremos denunciando la falta de coherencia de quienes gobiernan y la preocupante amnesia de quienes deberían fiscalizarlos desde la oposición.


José Antonio Argiz Vázquez

Director de Digital Manacor

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