El Consell de Mallorca ha sido escenario de una nueva polémica política tras lamentar el Grupo Popular que se haya leído un manifiesto contra la LGTBifobia sin contar con el resto de grupos.
La portavoz popular, Núria Riera, ha criticado que esta iniciativa, impulsada por el PSOE, se haya realizado sin diálogo, sin consenso y sin utilizar los canales de comunicación habituales.
Esta actitud, según denuncian desde la formación, ha impedido que el principal partido de la institución pudiera sumarse a una causa que debería contar con el apoyo de toda la corporación.
Críticas a la «unilateralidad» del PSOE
Según afirma la formación, la actuación de los socialistas impidió deliberadamente que el PP pudiera sumarse a la lectura realizada este pasado domingo en la institución insular.
Riera asegura que el partido se habría sumado a la causa «sin ningún problema» si hubieran sido informados, ya que la lucha contra la discriminación es un compromiso que les interpela a todos.
«Es una lástima que, una vez más, el PSOE haya optado por actuar de manera unilateral en una causa en la que todos podríamos haber ido de la mano», ha lamentado la portavoz popular.
Respuesta a Catalina Cladera
La portavoz popular ha acusado directamente a su homóloga socialista, Catalina Cladera, de «faltar a la verdad» al afirmar que el Consell no había realizado acciones de apoyo al colectivo.
Desde el PP aseguran que es «rotundamente falso» que no se haya dado apoyo, puesto que se ha dado visibilidad a la jornada a través de las redes sociales institucionales de la entidad.
Riera subraya que el compromiso de la institución es firme y que las acusaciones de la oposición solo buscan generar una confrontación política artificial sobre un tema de calado social.
Preparativos para el Día del Orgullo
Señalan desde el partido que el equipo de gobierno presidido por Llorenç Galmés ya está trabajando activamente en la organización de actividades oficiales para el próximo 28 de junio.
De este modo, indican que su compromiso se demuestra con hechos y no con gestos improvisados que, a su juicio, solo buscan el protagonismo político del grupo socialista.
Finalmente, reclaman a la oposición «más responsabilidad y menos sectarismo», instándoles a no utilizar estas causas para dividir a la sociedad en lugar de buscar la unidad institucional.
