El Ayuntamiento de Manacor ha justificado las graves incidencias registradas en el suministro de agua este pasado lunes atribuible a la coincidencia de «dos factores excepcionales«: un corte eléctrico y el inicio de la tercera ola de calor.
Desde el consistorio han admitido la absoluta vulnerabilidad de unas infraestructuras municipales que trabajan al límite de su capacidad y que carecen de reservas suficientes para afrontar cualquier eventualidad. Sorprende, eso sí, que en esta ocasión no hayan recurrido al comodín del cambio climático para justificar la evidente falta de previsión en la gestión del agua.
Ante este panorama de colapso, el equipo de gobierno ha solicitado al Govern Balear el financiamiento de un nuevo depósito de regulación con capacidad para 9.050 metros cúbicos a través del Impuesto del Turisme Sostenible (ITS), conocida popularmente como la Ecotasa o tasa turística.
La paradoja del consumo de agua no potable en plena ola de calor
Interpelado por este diario sobre cómo influye este alegado «factor excepcional» de la ola de calor en un agua que no es apta para el consumo humano, Sebastià Llodrà,el presidente de la SAM, sostiene que a más calor se producen «más duchas y más lavadoras«.
Sin embargo, el concejal no ha sabido explicar por qué este disparado incremento en el consumo no ocurrió durante la primera ni la segunda ola de calor del verano y sí justamente en esta tercera.
Cabe recordar que Manacor ostenta el triste récord de ser el núcleo urbano más grande de todo el estado español que aún no dispone de un suministro de agua íntegramente potable en sus grifos.
Millones en proyectos tras años de inacción en infraestructuras básicas
El alcalde de Manacor, Miquel Oliver, ha reclamado ahora la llegada de los fondos del ITS para poder financiar una obra que presupuestan en más de 7,1 millones de euros.
Se trata de una ecotasa pagada por los mismos turistas a los que tanto su partido, MÉS-ERC como él personalmente no se cansan de demonizar.
El proyecto del depósito pretende garantizar una autonomía de 33 horas en caso de avería y preparar la red municipal para la futura conexión de la canonada en alta procedente de ABAQUA.
Resulta llamativo que se apele a la urgencia y al auxilio financiero de otras administraciones solo cuando las infraestructuras colapsan y dejan en evidencia la falta de previsión municipal.
