La organización de extrema izquierda, separatista, feminista y pro inmigración, Embat Manacor, ha anunciado de forma oficial su decisión de presentar una candidatura para concurrir a las próximas elecciones municipales de Manacor.
La puesta de largo de esta nueva marca electoral de corte separatista, feminista y pro inmigración se llevó a cabo en el bar Can Lliro, establecimiento conocido por ser el templo neurálgico y cuartel general de los sectores más radicales del municipio.
Ante varias docenas de personas entregadas a la causa, algunas de ellas venidas de otros pueblos, los portavoces de la formación desglosaron una retórica saturada de los dogmas habituales basados en el feminismo ultra, la agenda multicultural y la agitación callejera.
El polémico discurso de la formación
Los líderes del colectivo antisistema, Marta Servera, Carles Juan y Bel Duran, fueron los encargados de fijar los ejes ideológicos con los que pretenden irrumpir en las instituciones locales en los comicios de mayo de 2027.
Durante el mitin político, las afirmaciones de los intervinientes elevaron de forma notable el tono de la convocatoria al apelar de manera directa a la confrontación ideológica y a la persecución de cualquier postura discrepante.
Específicamente, Carles Juan, realizó la siguiente declaración de intenciones: «No permitiremos el fascismo en nuestra casa. Al fascismo se le tiene que combatir con todos los medios posibles, todos los que hagan falta«.
Dogmas ultras y agenda globalista
Con estas manifestaciones explícitas en Can Lliro, el colectivo evidenció una estrategia que prioriza la confrontación permanente en el espacio público frente a la gestión y los problemas reales que afectan a la ciudadanía.
En materia social, los portavoces desglosaron una agenda marcadamente pro inmigración ilegal, camuflada bajo la habitual retórica de combatir un supuesto «racismo estructural» y ensalzar una supuesta «riqueza» diversa en el pueblo.
Asimismo, las líderes de la formación insistieron de forma vehemente en imponer los postulados del feminismo radical transversal, defendiendo esta ideología no como una etiqueta sino como una herramienta para transformarlo absolutamente todo.
Alusiones a los Països Catalans
La agenda separatista de la entidad quedó patente al introducir de manera explícita referencias territoriales ajenas, alabando las movilizaciones de sectores radicales vinculados al imaginario independentista de los denominados «Països Catalans».
El acto político de este colectivo, que conmemora ahora dos años de agitación en las calles del municipio, concluyó en el local de la calle Joan Lliteras con las actuaciones musicales de los raperos locales Little One y Pode.
Campaña de cartelería ilegal e incívica
La formación ha iniciado su andadura saltándose las ordenanzas municipales al plagar fachadas y mobiliario urbano con carteles propagandísticos bajo el lema «Un poble en lluita».
Esta práctica incurre en una ilegalidad, de la que además presumen publicamente, ya que las leyes municipales prohíben taxativamente la colocación de cartelería política en propiedades municipales y mobiliario urbano.
A continuación, se puede comprobar de forma directa la publicación oficial donde este colectivo extremista exhibe de forma impune la controvertida pegada de carteles en Manacor, que cabe esperar que el Ayuntamiento de Manacor sancione duramente:
Propaganda previa en las redes
El desembarco en la arena institucional por parte de esta marca de extrema izquierda llega precedido por la difusión en plataformas digitales de varios metrajes cortos diseñados específicamente para activar a sus bases.
En estos documentos audiovisuales, los promotores de la candidatura exponen de forma sistemática sus directrices políticas separatistas, multiculturaliastas y de feminismo ultra radical, así como otros dogmas.
